Los cuellos de botella en la producción de autopartes son señalados como uno de los límites del crecimiento de las automotrices.

 El sector destina el 60% de su producción a las terminales locales, un 20% al mercado de reposición y otro 20% a la exportación.

 Esto determina que exista una balanza comercial deficitaria en autopartes, con un rojo de US$5.000 millones este año, que explica de por sí el 20% del saldo negativo del sector industrial.

Un informe de IES Consultores indica que las exportaciones del sector autopartista subieron 31,7% en valores en los primeros nueve meses de 2010, con un total de US$2.366 millones. Por su parte, las importaciones totalizaron US$7.450 millones y treparon un 67,7%. El saldo comercial negativo llegó a US$5.084 millones, un 92,1% por encima de los mismos meses de 2009. Brasil es el principal destino de las exportaciones, ya que acapara el 58,4%, seguido por los Estados Unidos con el 6,9% del total. A la vez, Brasil también es el principal proveedor de autopartes, con el 44,5% de participación, seguido por China, con el 8,5%.

 El 22% de las autopartes que se utilizan en la fabricación local de autos son de origen nacional.

El objetivo de los autopartistas es que el nivel de integración llegue al 30% en 2011. “Se está trabajando intensamente con las terminales y con el Gobierno y se están empezando a ver algunos resultados, aunque no son inmediatos”, le dijo a iEco Juan Cantarella, gerente general de AFAC, la entidad que nuclea a los autopartistas. Para lograr este salto, las autopartistas confían en los resultados que darán las líneas de financiamiento que puso en marcha el Gobierno para modernizarse y aumentar la capacidad y el trabajo que se está haciendo, caso por caso, con las terminales.

El presidente de AFAC, Fabio Rozenblum, asegura que la tasa de crecimiento de las autopartes es similar a la de los autos. “Se están haciendo inversiones para acompañar el crecimiento global”. El ejecutivo admite que la industria presenta algunas dificultades.

“Hay algunos productos que no son tan competitivos. Se debe a que las inversiones tardan en madurar y los resultados se ven recién en un año o dos”.

Una de las vías en las que planean avanzar las automotrices es en concentrar las plantas productivas en parques industriales, como una estrategia para bajar costos y aumentar la competitividad.

 Mientras las estimaciones para las automotrices marcan una expansión del 10% en 2011, las autopartistas apuestan a crecer por encima de ese nivel. Las razones son que las empresas aumentarán su producción merced a nuevas inversiones ­se están encarando proyectos por $1.800 millones­ y al incremento de la integración de los componentes locales sobre los autos producidos en el país.

Desde las automotrices señalan que entre las principales dificultades del sector autopartista figura “la falta de economías de escala”. Así lo sostiene Cristiano Rattazzi, de Fiat, y señala que a esto se suma “cierto nivel de incertidumbre sobre el largo plazo y los problemas derivados de las dificultades que encuentran las empresas medianas y pequeñas para acceder a líneas de financiamiento para inversiones”.

Fuente: iEco (21/11/2010).