El sector dice que inversionistas de Estados Unidos, China, Francia, Corea y Japón, están estudiando esa posibilidad, la cual ha tomado fuerza debido a las nuevas condiciones que ofrece el país.

La reactivación de la economía, las señales de recuperación de la demanda, los incentivos a la inversión y a la generación de empleo y un panorama económico mucho más claro que el registrado hace varios años atrás, han aumentado los rumores de la posible llegada a Colombia de una cuarta ensambladora de vehículos.

Existe gran potencial de demanda de autos, evidenciada en los bajos niveles que registra el país en la relación de vehículos por número de habitantes adultos.

En Colombia, por cada 11 personas mayores de edad existe un solo vehículo en el mercado, mientras que en México hay un carro por cada cinco personas; en Argentina, uno por cada 6; en Venezuela uno por cada siete, y en Brasil uno por cada nueve.

Esta cifra tan baja es precisamente la que hace que Colombia sea visto por los inversionistas como el país de mayor potencial en América Latina, en cuanto al crecimiento anual del mercado automotor.

De acuerdo con los expertos, para que haya una nueva ensambladora, es necesario que se den algunas condiciones, las cuales han comenzado a evidenciarse en el mercado nacional. Por ejemplo, que haya una demanda creciente.

Todo indica que el país ha entrado en una etapa de aumento de la demanda de autos, que contribuirá a superar rápidamente la cifra del 2007, cuando se llegó a un máximo de 253.000 carros vendidos en el año.

También es necesario que existan posibilidades de exportación, lo cual podrá darse una vez el país normalice totalmente el comercio con los países vecinos (Venezuela Ecuador).

“Nosotros creemos que están dadas las condiciones para que el país tenga otra ensambladora”, dijo Tulio Zuluaga, presidente de Asopartes, quien además indicó que los grandes beneficiados de este aumento de la competencia en el mercado local serán los consumidores.

De acuerdo con Zuluaga, en Colombia ha habido rumores y comentarios sobre la posibilidad de que sea instalada en el territorio nacional otra ensambladora de vehículos, que podría ser Ford, Toyota, o una empresa de marcas coreanas o chinas. Sin embargo, las directivas de Ford, en Detroit (Estados Unidos), dijeron a PORTAFOLIO que aunque los países de América Latina, entre ellos Colombia, son cada vez más claves para la compañía, no se ha pensado en la posibilidad de ensamblar en alguna ciudad colombiana, y que el mercado seguirá siendo atendido desde México, ya que a partir del 2011 habrá cero arancel, ante el vencimiento de los plazos de desgravación establecidos en el G-3.

José Clopatofsky, director de la Revista Motor de El Tiempo, asegura que la industria de ensamblar carros en Colombia tiene espacio, siempre y cuando el Gobierno sea más precavido a la hora de firmar tratados comerciales con países que tienen poderosas estructuras automotrices.

Advierte que el acuerdo con México definitivamente afecta la industria nacional y son varios miles de empleos los que tiene Colombia en sus ensambladoras, así que el Estado debería ser más cauto a la hora de cuidar ese renglón en las negociaciones internacionales.

“De hecho, si el Gobierno no protege las ensambladoras con medidas como los aranceles no va haber ninguna nueva y todas las que existen van a desaparecer”. Sin embargo, parecería que el nuevo Gobierno va a ser más cuidadoso con el tema. Imagine dónde se haga un acuerdo de cero arancel con Corea del Sur, prácticamente puede borrar lasa ensambladoras locales.

Por su parte, las ensambladoras nacionales no ven con buenos ojos una iniciativa de esta naturaleza. Un estudio contratado por ellas sobre el tema, hace una serie de reparos a la política automotriz del Gobierno.

La industria automotriz colombiana reconoce que el país tiene un gran potencial de ventas y que el futuro del mercado es promisorio. Sin embargo, un estudio realizado a comienzos del presente año por la firma Econcept, adviertes sobre los riesgos que enfrenta el sector, debido a un sinnúmero de obstáculos que se generan por fuera de las empresas y que las hacen menos competitivas en el mercado.

La conclusiones del ese informe indican que entre las amenazas figuran aspectos como las desventajas que dejan las negociaciones de tratados de libre comercio con países que tienen una industria automotriz robusta y con menos restricciones y cuellos de botella que la colombiana. “La firma de tratados comerciales con Estados Unidos, la Unión Europea, Brasil, México y Corea, somete drástica desequilibradamente al sector automotor colombiano a la competencia”, señala el informe.

La investigación también concluye que el Gobierno debe evaluar a dónde quiere llegar en el largo plazo con esta industria, sopesando el peso que esta actividad tiene en la generación de empleo.

Econcept asegura que la regulación actual de contenido regional de partes representa una distorsión en la industria ensambladora, que afecta los precios y matiene costos que reflejan ineficiencias. También hay reparos por el atraso en infraestructura y logística que se registra en el país, lo que constituye un lastre adiciona qe el Estado le impone a la industria automotriz.

Fuente: Portafolio.com.co (23/08/2010).