Desde hace ya muchos años julio acostumbraba ser el mejor mes para la industria automotriz de España.

Pero este julio del 2.010 volvió a poner las cosas en la dura realidad que viven prácticamente todas las industrias del país.

Se agotaron las ayudas de 2.000 euros que el Estado estaba dando a los compradores de coches, y por lo tanto, y en concordancia con la realidad económica de los españoles, las caídas en las ventas se produjeron casi en forma vertical.

En julio de este año se matricularon poco más de 82.000 nuevos automóviles, un 24% menos que en el mismo mes del 2.009.

Es además el peor mes de julio para la venta de vehículos de los últimos quince años y se produjo el primer descenso de ventas de los últimos diez meses.

Ahora el sector habla de las finalizadas subvenciones como “espejismos” que tarde o temprano iban a desaparecer.

Pero el término de las ayudas no constituye el único problema para el sector, ya que coincide el término del plan 2000E con la entrada en vigencia del nuevo IVA, que en términos generales supone un encarecimiento promedio de casi 500 euros por unidad vendida.

Los datos globales no son para nada alentadores, pero si se desglosa detalladamente la situación, ésta es todavía peor.

Las ventas a particulares absorben el 75% de las matriculaciones, y son las que sufrieron la caída más abrupta, con una baja del 46% con respecto a julio del año anterior.

Las empresas participaron con una evolución del 22% y el mercado de los coches de alquiler con un 46%.

El sector pidió una urgente reunión con Miguel Sebastián, el ministro de industria para ver las posibilidades de implementar nuevas ayudas de forma tal que la gente pueda seguir adquiriendo vehículos.

Sin embargo el gobierno ya adelantó que de esa reunión, que no va a producirse hasta setiembre, es casi imposible que salgan nuevas partidas de dinero del sector estatal para ayudas de cualquier tipo.

Las perspectivas a futuro según los concesionarios son más que preocupantes, ya que los pedidos de nuevas unidades cayeron un 60% y las visitas a las concesionarias disminuyeron un 75% con respecto a meses anteriores cuando las ayudas estaban en vigencia.

Pero España no es la mosca blanca en la región: 14 países de la Unión Europea agotaron las ayudas para la compra de vehículos y no las renovaron. En todos los casos las ventas cayeron de manera estrepitosa.

Fuente: Mercadocontinuo (05/08/2010).