El Gobierno busca incrementar los incentivos para la producción local de autopartes, como fragmento de su intención para que la mitad de los componentes de cada coche sea de industria local en los próximos años.

El objetivo de la administración kirchnerista es que el 50 por ciento de cada unidad cero kilómetro que salga de una automotriz haya sido fabricada por manos de trabajadores argentinos.

La principal herramienta para promover inversiones productivas en el sector es el programa de financiamiento elaborado en conjunto por el Ministerio de Industria y la ANSES por unos 1.200 millones de pesos.

El Gobierno lanzó también el denominado programa de Financiamiento del Bicentenario, que cuenta con 8.000 millones de pesos, y la Ley de Promoción de Inversiones, que otorga beneficios fiscales por un cupo trianual de 3.600 millones de pesos.

En ese contexto, la ministra de Industria, Débora Giorgi, aseguró que los incentivos y beneficios puestos al servicio de la industria automotriz impulsan un sector con mayor valor agregado, más trabajo argentino y sustitución de importaciones.

“El Estado presente y rector garantiza la consolidación de una industria automotriz arraigada y sustentable”, dijo Giorgi en el inicio de la exhibición de autopartes de General Motors.

La firma de capitales estadounidenses inició un proceso para sustituir importaciones por 142 millones de dólares al año y busca proveedores de autopartes para sus modelos más populares.

El secretario General de SMATA, Francisco Manrique, destacó que la intención oficial cnsista en llegar a una integración local de más del 50 por ciento y señaló que ese es “un desafío que requiere compromiso y convencimiento de todos los actores”.

Fuente: Terra (25/07/2010).