Valencia, junio 21 (REDACTA).- Además de las restricciones para acceder al mercado de divisas, de la que hablan los industriales de automotrices, los trabajadores han identificado otros inconvenientes que han hecho bajar el ritmo en las líneas de producción e incluso paradas programadas.

José Troya, del Sindicato de Vencedores Socialistas (Sinvensoc) de Ford Motor, explicó que algunas partes de los motores son traídas desde Sudáfrica, país en el que había una huelga de transportistas que fue levantada por el inicio del Mundial de Fútbol.

El conflicto en aquellas alejadas tierras, del que los trabajadores se enteraron haciendo investigaciones por Internet, afectó la producción. “No se trata sólo de la restricción de divisas, caso que no nos consta”, dijo Troya.

Otro elemento que sumó el trabajador es el incremento de los precios de los vehículos, lo que ha hecho, de acuerdo a su opinión, que la demanda caiga.

“Hay una contradicción”, analizó Troya. “La empresa sólo habla de los problemas para adquirir las divisas, pero no del conflicto en Sudáfrica ni de los precios”, sentenció.

De acuerdo a fuentes de la industria automotriz, el restringido acceso a las divisas (ni por Cadivi ni el nuevo sistema que maneja el BCV) mantiene muy bajos los inventarios de insumos y materiales.

Por lo que ha percibido, en Ford Motor la producción es controlada para evitar que los materiales -cuya llegada ha sido esporádica este mes- se agoten rápidamente. Los horarios no han sido modificados, pero el ritmo de trabajo sí es más lento. “Ha habido un caída pequeña de la producción, como de 10%”, calculó Troya.

En el caso de General Motors Venezolana, los trabajadores cobraron una semana completa sin tener que ir a laborar. Wilman Cedeño, del Sinvensoc, indicó que eso ocurrió hace dos semanas, cuando retrasos en el puerto de Puerto Cabello, retuvieron cargas, según indicaron voceros de la empresa a los trabajadores. Toda la semana fueron paralizadas las operaciones, aunque quedaron activas las áreas de carrocería, mantenimiento y línea final.

Los trabajadores, de acuerdo a Cedeño, están preocupados. Desde su parada obligada el año 2008, por un poco menos de tres meses, la ensambladora, líder del mercado venezolano, no ha logrado establecer el tercer turno.

Fuente: Redacta (21/06/2010).