Estiman que el Sitme hace inviable la actividad de las ensambladoras

Este año difícilmente se ensamblarán 90 mil autos en el país (Archivo)

El riesgo de la paralización se ha reabierto en la industria automotriz. La nueva realidad cambiaria luce como un obstáculo insalvable para un sector que desde hace dos años ha visto disminuir las asignaciones oficiales de divisas y que ha estado minado de barreras.

“El sistema no resuelve los problemas del sector, y sin acceso y sin un cambio en las reglas de juego de Cadivi y del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias se hacen inviables las operaciones automotrices en Venezuela”, manifestó un alto representante de una ensambladora, que prefirió reservar su identidad.

Así, las siete ensambladoras locales, al igual que otras áreas manufactureras, acudían con frecuencia al mercado permuta para adquirir materiales, insumos, repuestos para el servicio de posventa y piezas para reparar la maquinaria de las plantas.

Sin embargo, el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) deja sin esa posibilidad a los fabricantes de autos instalados en el país. “Las automotrices no pueden acceder al nuevo mercado y, en consecuencia, sin esos dólares y sin un cambio de política respecto al sector va a hacer que las plantas industriales comiencen a pararse por falta de materiales”, alertó la fuente.

La razón por la que no podrán acceder a los dólares a través del Sitme es que la mayoría de los insumos que importaban por el permuta están en la lista 2 de los bienes de importación y porque Cadivi entrega pocas divisas al sector pero con cierta periodicidad. De acuerdo al instructivo que emitió el Banco Central de Venezuela (BCV) ambas condiciones inhabilitan a las empresas a participar en el nuevo formato de adquisición de dólares.

Aunque la fuente precisó que “es difícil estimar hasta cuándo llegan los dólares que tenemos”, dijo que en unos tres meses podrían verse las primeras paradas forzosas en algunas de las automotrices.

De hecho varias marcas han empezado a dosificar los inventarios para tratar de postergar al máximo posible un cese de operaciones. Al menos una de las más importantes del mercado local redujo en 50% su ritmo de producción hace dos semanas, mientras que fuentes ligadas a Toyota confirmaron que la compañía está trabajando solo tres días a la semana debido a los retrasos de Cadivi en el primer tramo del año.

Las cifras de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) indicaban que en febrero la deuda de las autoridades con las siete ensambladoras ascendía a casi 2 millardos de dólares. Aunque en abril comenzó una liquidación parcial por parte de Cadivi, en el sector sostienen que la deuda ha disminuido parcialmente.

Producción en picada

Ante este escenario, en la industria ven inevitable un tercer año consecutivo con caída en la producción. Entre enero y mayo apenas se habían ensamblado 43.057 unidades, 20,43% menos que el mismo período del año pasado.

Aunque la industria tiene una capacidad instalada para producir 254.000 automóviles anuales, la fuente consultada estimó que en el mejor de los casos podrían arribar a 90.000 vehículos. “No creo que la industria llegue a 90 mil autos y si el Gobierno no cambia el nuevo sistema probablemente no llegue a 70 mil”.

Esa cifra también estaría muy lejos de los 200.000 carros que había prometido el Ejecutivo como meta para 2010.

En 2009, la industria cerró con una caída de 17,39% con respecto a 2008, año que a su vez retrocedió 22% si se compara con el rendimiento que registró el sector automotor hace tres años.

Fuente: El Universal (17/06/2010).