Washington, jun. 07 (ANDINA). La tercera automotriz estadounidense Chrysler debe llamar a revisión casi 600,000 vehículos de las marcas Chrysler, Dodge y Jeep por el peligro de fallas en los frenos y posibles cortocircuitos.

La autoridad estadounidense responsable de la seguridad de tránsito informó hoy en Washington que el riesgo es especialmente grave en el todoterreno Jeep Wrangler, que puede perder líquido de frenos. Los modelos afectados son 289.000, fabricados entre los años 2006 y 2010.

En el caso de los monovolúmenes Chrysler Town Country y Dodge Grand Caravan, existe el peligro de un cortocircuito en las puertas corredizas que podría prender fuego. Los operarios habrían colocado los cables de la puerta de manera inadecuada.

Un total de 285,000 unidades terminadas en 2008 y 2009 deben volver a los talleres.

Chrysler ya había admitido el viernes problemas en los pedales de aceleración de 35,000 coches, el mismo problema que afecta a la mayor automotriz mundial, la japonesa Toyota.

Ambos fabricantes compran sus pedales al mismo proveedor de Estados Unidos.

Fuente: Andina.com (07/06/2010).