Renault Argentina presentó hoy en Puerto Madero el renovado Logan 2010, que se destaca por algunos cambios estéticos y una garantía ahora extendida a tres años o 100 mil kilómetros. Sincero “mea culpa” de los directivos del rombo.

La presentación del Logan 2010 se realizó en el subsuelo del Hotel Hilton. La principal novedad del sedán chico de Renault son los cambios estéticos y la nueva garantía de tres años o 100 mil kilómetros. Pero estos datos quedaron opacados por lo que fue un sincero “mea culpa” de Renault Argentina sobre la estrategia de comercialización que se adoptó con este modelo cuando se lanzó hace tres años.

Antes de su lanzamiento mundial, el Renault/Dacia Logan ya era famoso en todo el planeta por su apodo de “el auto de los 5.000 euros”. Finalmente, esta promesa se pudo cumplir en muy pocos mercados, pero quedaba en claro la estrategia de la marca: ofrecer un sedán barato, pero muy espacioso, para los llamados “mercados emergentes”.

Cuando llegó a nuestro país en el 2007, procedente de Brasil y con la marca Renault, el Logan cumplió la promesa del generoso espacio: su baúl y las dimensiones de las plazas traseras tienen una amplitud digna de un segmento superior. Pero falló la promesa del precio. Mientras en Brasil se ofrecían variantes muy económicas con motor naftero 1.0, aquí sólo llegaron las versiones más equipadas. Y, por lo tanto, más caras. El Logan registró ventas muy pobres en la Argentina, hasta que finalmente apareció una versión Pack más accesible.

Durante el lanzamiento realizado este mediodía, los diferentes directivos de la marca admitieron en público -en más de tres oportunidades- este desliz inicial con el Logan. Por eso confían en que este restyling sea mucho más que un lavado de cara: esperan que el sedán se convierta de una vez por todas en un rival serio para el bestseller de este segmento, el también renovado Chevrolet Classic producido en Rosario.

Con la garantía extendida a tres años, Renault vuelve a picar en punta como ya hizo hace poco más de un mes, cuando amplió la garantía de la Kangoo. La idea es ofrecer una mayor cobertura en un segmento del mercado donde no es habitual. Aunque estas garantías puedan tender a encarecer el precio final del producto, es un ítem que el público tiende a valorar cada vez más.

Otro “mea culpa” de la marca, esta vez más previsible, fue con respecto al diseño del primer Logan. Según las estadísticas que mostraron, el 5% de los consumidores de este segmento no están satisfechos con el diseño de sus autos. En el caso del Logan, este nivel de insatisfacción ascendía hasta el 11%, más del doble.

El Logan también era criticado por la falta de insonorización, por el bajo nivel de equipamiento y la calidad de terminación.

Fuente: Argentina Autoblog (28/05/2010).