El Presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, Eduardo Solís Sánchez durante su visita a Coahuila, quien dijo que esta acción del Gobierno de Felipe Calderón provocó una baja significativa en las ventas del sector que repercutieron en la crisis que vive actualmente.

Saltillo, Coahuila.-La entrada de autos de procedencia extranjera y chatarra al país, que permitió el gobierno federal mediante decreto, desplazó la venta de automóviles nuevos nacionales dañando seriamente al sector, el cual ha enfrentado una serie de factores que han visto mermado su panorama.

Así lo expuso, el Presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, Eduardo Solís Sánchez durante su visita a Coahuila, quien dijo que esta acción del Gobierno de Felipe Calderón provocó una baja significativa en las ventas del sector que repercutieron en la crisis que vive actualmente.

Solís Sánchez quien impartió la conferencia “Situación de la Industria Automotriz en el Mundo”, como parte del Auto-Show 2010 que tuvo verificativo en Saltillo, indicó que aunque se ha registrado una tasa de crecimiento del uno por ciento respecto al 2009, se reporta una caída del 28 por ciento en relación al 2008.

Indicó que la crisis en la que está el país y que enfrenta el sector público en sus finanzas, ha complicado aplicar las medidas que requiere la industria automotriz, pero destacó que Coahuila ha sido ejemplo de que cuando se aplican en tiempo, se puede reactivar el sector.

Y es que dio a conocer que del año 2000 a la fecha han ingresado a México casi cinco millones de autos usados de procedencia extranjera, lo que como consecuencia ha traído una baja importante en las ventas, lo cual ha sido uno de los factores fundamentales que han llevado a la baja a la industria automotriz.

“Casi cinco millones de autos entraron a nuestro país durante este decenio y eso es lo que provocó que hoy nuestro parque vehicular en vez de ser de alrededor de 16 millones de vehículos, es de 21 millones de vehículos, ese exceso es lo que no ha permitido que nuestras ventas crezcan”, subrayó.

Añadió, “Desafortunadamente hay gente que todavía no lo entiende, el que compra un auto usado de procedencia extranjera no es nuestro cliente ya que deja de comprar un auto usado nacional y eso es lo que crea una sobreoferta”.

Eduardo Solís, expuso que en el 2000 se vendían en México un millón de unidades contra 775 mil del 2009, lo que equivale a un retroceso importante en el mercado interno.

En este sentido, dijo que mientras que hace 10 años Brasil y México vendían casi la misma cantidad de vehículos en sus mercados internos, hoy aquel país supera por mucho las cifras de lo que ocurre actualmente en el país.

Finalmente, dijo que están viendo con el Gobierno Federal la posibilidad de tener un mecanismo de financiamiento con garantías gubernamentales, esto dirigido a tratar de reactivar nuestro sector, pues su en el 2010 su agenda estará centrada en el mercado interno y en la reactivación de este mercado.

Fuente: Milenio.com (27/05/2010).