Fusiones, unificación de plataformas y restyling radicales en el diseño de nuevos modelos marcarán el futuro del sector. Algunas marcas ya dieron el puntapié inicial y otras se debaten entre sumarse al cambio o desaparecer. ¿Quiénes sobrevivirán a la evolución más importante de los últimos 50 años?

El mundo automotriz comenzó a atravesar fuertes procesos de cambios y la crisis de 2009 fue el último capítulo para la historia de un sector que deberá emprender un nuevo camino.

La demanda creciente de automóviles en todo el mundo, junto con la necesidad de incorporar mayor seguridad y tecnología, al tiempo de ser amigable con el medio ambiente, llevará a las compañías a buscar la forma de seguir innovando en la producción, pero con una premisa: lograr la máxima reducción de costos.

También el desarrollo y perfeccionamiento de otras compañías fuera del mercado de Estados Unidos, Japón y Europa, como sucede con algunas fábricas de China e India, impondrá nuevas reglas de juego que las marcas más tradicionales deberán comenzar a “mirar de cerca”.

Algunas noticias recientes son clave para entender hacia dónde va el sector.

Una tiene que ver con el acuerdo entre Daimler y Renault-Nissan, que cooperarán para el desarrollo de autos y motores pequeños. Este tipo de alianzas es fundamental para ser más eficientes a menor costo.

Otra tiene como dato extra un anuncio realizado hace pocos días en la Argentina, que es la inversión de Ford por $1.000 millones para fabricar un auto “global”. Esta iniciativa forma parte del plan “One Ford” que lleva adelante la automotriz con el objetivo de unificar las plataformas en todo el mundo, que comenzó a desarrollar en Estados Unidos con el nuevo Fiesta.

Lo mismo hará en Brasil, donde el desembolso es considerablemente mayor, ya que supera los u$s2.200 millones, para la fabricación de otro de modelo. En este caso se especula que será la nueva Ecosport.

Por último, una novedad importante que marca el cambio de rumbo del sector a nivel mundial tiene que ver con los resultados obtenidos por General Motors durante el primer trimestre de 2010, donde confirma que vendió más autos en China que en su país de origen.

Los datos no solamente revelan que la compañía comenzó a recuperarse después de haber sido rescatada de la bancarrota por el gobierno de Barack Obama, sino que, al mismo tiempo, demuestra la importancia de los mercados orientales para incrementar las ventas.

Estos hechos describen lo que será el futuro del sector, dominado por marcas más unificadas que compartirán plataformas, y por nuevos mercados responsables de generar gran parte de la demanda.

Centros de producción

En esta nueva etapa, que hace varios meses comenzó a describir iProfesional.com, además de resolver los problemas de fabricación que tienen que ver con la reducción de costos, las automotrices tendrán que enfrentar nuevos competidores.

“Los países con exportaciones a costos elevados verán disminuir la capacidad doméstica, a medida que la producción de vehículos continúe emigrando a las nuevas Detroits; es decir, centros de bajos costos de producción esparcidos por India y China, y otros lugares de libre comercio”, explicaron expertos de la consultora Deloitte.

Estas regiones tomarán cada vez más protagonismo y se convertirán en grandes jugadores de la industria. La marca Tata es uno de los mejores ejemplos, con el popular Nano, un vehículo que cuesta menos de 3.000 dólares.

Así se unirán a los mercados de Europa Occidental, Japón, Corea y Estados Unidos para conformar centros de diseño y de producción. Se estima que, para 2020, no más de 10 de centros, con seis grandes mercados, dominarían el 90% de las ventas mundiales.

Oportunidad local

En este contexto de cambios mundiales, Latinoamérica también aparece como un sector más importante para la industria.

El mismo presidente y CEO de Ford, Alan Mulally, confirmó en su visita a la Argentina que la región sudamericana es clave para el crecimiento de la marca, y que representará en el futuro un tercio de las ventas mundiales del sector automotriz. Se especula que el modelo podría ser la nueva Ranger.

Las compañías advierten que, tras la debacle de 2009, necesitan crecer para poder amortiguar los costos alcistas de las nuevas tecnologías y del desarrollo de productos.

También requieren de una presencia fuerte en los mercados en vías de desarrollo porque sus fortalezas tradicionales en Estados Unidos, Europa Occidental y Japón, han dejado de crecer, y en algunos casos incluso se están achicando, según una investigación de Fortune.

El éxito de ventas de autos en Brasil es suficiente para entender que el mercado tiene mucho potencial para seguir creciendo. El año pasado, cuando el mundo se derrumbaba, las ventas en el país vecino siguieron creciendo.

Sin ir más lejos en la Argentina, la caída de 2009 fue mínima en comparación a lo esperado, y ya en marzo se recuperó el ritmo a tal punto de lograr un récord de ventas.

También el hecho de que Volkswagen haya elegido la planta local de Pacheco para fabricar un vehículo que se exporta a todo el mundo, como la pick up AmaroK; que General Motors fabrique en Rosario el nuevo Ágile; y que Renault haya elegido Santa Isabel para producir un nuevo modelo, Fluence, son datos que confirman la importancia de la región.

Cambios en la fabricación

Además de tener en cuenta a las nuevas regiones para mantener la competitividad, un aspecto clave será contar con plataformas globales de mayor volumen, respaldadas por centros de diseño en red en los mercados emergentes clave.

Este diseño e implementación de plataformas globales permitirá resistir a las altas presiones competitivas y bajar los costos de producción, junto con la demanda serán las dos claves para alcanzar el liderazgo.

Algunas marcas ya dieron un paso clave en estos desarrollos y además de Ford, que trabaja en ese sentido desde el 2005 con el Fiesta, Fiat anunció un paso importante.

La automotriz italiana, que sorprendió al mundo cuando se hizo cargo de Chrysler, que fuera severamente golpeada por la crisis de 2009 en EE.UU., trabaja en un proyecto conocido como “326” que marca el nacimiento del nuevo Palio global, que para el Mercosur será fabricado en Brasil a partir de 2011.

En pocos días el CEO del grupo, Sergio Marchionne, lanzará el nuevo Uno y al mismo tiempo comenzará la cuenta regresiva para su próximo gran paso.

Otras líderes

Daimler y Renault-Nissan son otras de las marcas que han dado un paso al futuro mediante la firma de un acuerdo de cooperación que supone un intercambio de participaciones del 3,1 por ciento.

De esta manera, Daimler podrá utilizar los motores de Renault-Nissan y ganar mercado potencial para sus compactos de Mercedes-Benz, mientras que para Renault-Nissan supondrá una prueba de su capacidad”, coincidieron los directivos de las empresas.

El acuerdo prevé una cooperación de los tres fabricantes en las nuevas generaciones de los modelos Smart y Twingo, incluidas sus versiones eléctricas.

Renault-Nissan y Daimler colaborarán también en materia de vehículos utilitarios ligeros, gama que a partir de 2012 Mercedes-Benz Vans ampliará gracias a la tecnología que provendrá de la marca del rombo y que será fabricada en la planta de la localidad francesa de Maubeuge.

Otra que está caminando hacia el éxito, según un informe de la revista Fortune, es la alemana Volkswagen (VW), que tiene la ventaja de tener un alcance global con operaciones exitosas en Sudamérica y China, y un portafolio impresionante de marcas entre las que se encuentran Porsche, Bentley y Audi.

VW ha mostrado que tiene lo necesario para triunfar en uno de los aspectos más difíciles del negocio: compartir los componentes entre su marca sin abandonar a los que producen los márgenes más altos. Esto le permite apoyarse en su tamaño para tomar la mejor ventaja.

Al mismo tiempo, tiene objetivos de crecimiento ambiciosos y está por abrir una nueva planta en Estados Unidos.

Algunas en las tinieblas

Mientras que algunas marcas entienden el cambio, otras todavía están en un terreno de indecisiones en cuanto a la forma de emprender el futuro, según Fortune.

Una de ellas es BMW, que no tuvo éxito al intentar crear un acuerdo con Daimler y debe buscar otro socio.

Honda es otra de la que sigue su propio camino, esquivando cualquier alianza. Aunque sin un consenso sobre el desarrollo de los combustibles alternativos, se topará con el hecho de que la demanda de múltiples tecnologías le tomará la delantera a sus recursos.

Peugeot-Citroen, Subaru, Mazda, entre otras más pequeñas, deberán luchar por mantenerse de pie, eso antes de ser absorbidas por sus competidores más grandes.

Y Toyota, que hasta ahora parecía infalible, deberá demostrar que sigue siendo la número uno cuando supere los sucesivos traspiés que tuvo que enfrentar por las fallas detectadas en muchos de sus modelos.

Autos del futuro

Plataformas unificadas, reducción de costos y nuevos centros de producción no son los únicos desafíos por delante.

Un aspecto clave que marca un punto de inflexión de esta nueva era tiene que ver con la producción de unidades más chicas, que consuman menos combustible y no contaminen. Los vehículos grandes -al estilo americano van quedando como una postal del pasado.

En los nuevos diseños deben tener en cuenta:

 Autos más ecológicos, para cuidar el medioambiente. Más chicos, para adecuarlos a ciudades cada vez más transitadas. Más económicos, tanto en el valor como en el uso de combustible.

Pero además de verse obligadas a replantear sus modelos a futuro, emerge otro tema fundamental para los fabricantes de vehículos, y es el de dónde producir y e instalar sus filiales.

Es así como varias marcas han puesto el ojo en el continente asiático. De hecho, GM y Ford ya trasladaron sus sedes a esas regiones. La primera estableció su oficina internacional en Shanghai, donde tiene una empresa conjunta con Shanghai Automotive Industry Corp.; mientras que la segunda hace poco decidió instalar su sede central para Asia-Pacífico de Bangkok en China.

Además de esto, GM ya ha diseñado tres vehículos con prestaciones inspiradas en el gigante asiático: el LaCrosse y el Regal, de Buick, y el Cruze de Chevy. El primero salió de un prototipo de auto llamado “Invicta GM”, desarrollado por los estudios de diseño de GM en Shanghai y Michigan.

Una de las que también tomó la posta es Mercedes Benz, cuyo diseñador jefe, Oliver Boulay, enfatizó que “China es el lugar perfecto para pensar sobre el futuro de la movilidad”.

Por su parte, la automotriz alemana Volkswagen también está multiplicando su presencia en Asia con la aprobación de inversiones por unos u$s6.000 millones en China y un nuevo intento por producir vehículos en Malasia.

Ese dinero será utilizado hasta el 2011 para desarrollar nuevos productos y expandir la capacidad de producción en otras 100.000 unidades en ese país, el mercado externo más importante de la firma.

Fuente: Guillermina Fossati – iProfesional (17/04/2010).