Entrevista Enrique Alemañy, presidente de Ford Argentina

Enrique Alemañy, CEO de  Ford, dialogó con El Economista sobre las perspectivas del sector automotriz y sobre la estrategia de la empresa para los próximos años, tanto en el país como en el mundo.

Muchos esperan que el sector automotriz, junto al agro, sea uno de los pilares del crecimiento económico este año. ¿Piensa lo mismo?

El primer trimestre parece sugerir eso. El mes de marzo, en cuanto a ventas en el mercado local, marcó un récord, incluso superando el registro del 2008. Si anualizamos las ventas del primer trimestre, llegaríamos a 580 mil. Gracias a Brasil, también hay una buena recuperación en el mercado de exportación.

¿Cuántos autos proyectan que se venderán este año?

Probablemente, cerremos este año con un volumen similar al de 2008, es decir, superando las 600 mil unidades. En cuanto a producción sí va a ser récord porque, si bien es difícil de pronosticar, creo que estaremos entre 600 y 650 mil unidades.

De los 600 mil autos que se venderán en el país, ¿cuántos serán importados?

Un poco más del 50% será de producción nacional, y el resto provendrá del exterior, con una gran participación de Brasil.

¿Y las exportaciones?

Se exportará el 40% de la producción. Dentro de los destinos, Brasil acapara más del 70 %. Los   brasileños   comprarán 3.300.000 unidades nuevas este año.

¿Qué porcentaje será de producción argentina?

Hace algunos años, era menos de 10% y en éstos últimos estuvimos aumentando la participación y acercándonos al 15%.

¿Cómo es la comparación de costos entre la Argentina y Brasil?

Hay que considerar que el real está en una paridad con el dólar debajo de 1,80. Con respecto al tipo de cambio, me parece que estamos bien. Lo que tenemos que evitar es que sigan subiendo los costos en dólares. Estamos apuntando a mejorar la productividad para contrarrestar en parte esa suba de costos en dólares. Otros de los costos sensibles es el tema salarial.

¿Cómo vienen las discusiones con SMATA?

Nosotros tenemos un acuerdo que vence en junio y a fines de ese mes comenzaremos a negociar. Hasta el momento, no tenemos ninguna indicación de cuánto será el nivel de aumento requerido. Entendemos que habrá una legítima intención de mantener el poder adquisitivo del salario pero aún no sabemos cuál será el requerimiento. El año pasado cerramos un acuerdo razonable y espero que este año podamos lograr uno que permita mantener la competitividad, las exportaciones y por otro lado, otorgarlos aumentos necesarios para compensar las subas en el costo de vida.

¿El valor en dólares de los automóviles es más alto en Brasil que en la Argentina?

Hoy en día, el mercado brasileño, gracias al ingreso de capitales y el crecimiento económico, tiene buenos precios. Los precios a los que se venden los vehículos, ajustados por impuestos y otras variables, que nosotros le exportamos a Brasil tienen un precio más elevado allí del que tienen aquí en la Argentina.

¿Qué efecto está teniendo la inflación sobre el sector automotriz?

Los precios de los vehículos han subido muy poco en el último año, luego de la crisis. El mercado argentino es importante y todas las empresas estamos peleando por que crezca nuestra participación en el mercado, y eso ha sido un freno natural a la suba de los precios. Por este motivo tenemos niveles de precios más bajos que Brasil cuando en realidad intercambiamos los mismos productos. Este primer trimestre he notado una mayor confianza del consumidor, lo que ha aumentado su propensión a consumir. Tampoco hay demasiadas opciones de inversión de los ahorros para ganarle a la inflación. Esto nos ha favorecido ya que muchos se han volcado a la compra de bienes y el automóvil siempre atrae mucho a los argentinos. También hay una demanda fuerte en la parte de repuestos y accesorios, que están cerca de los niveles de 2008, que fue un año récord. La semana pasada Ford anunció una inversión de $1.000 millones en la planta de Pacheco.

¿Cuál es la estrategia?

Es un proyecto que venimos trabajando en los últimos dos años y tuvimos la alegría de que el CEO global de la empresa, Alan Mullaly, viniera a anunciárselo a la Presidenta Cristina Kirchner.

La estrategia es para desarrollar un nuevo vehículo que, obviamente, por ahora no diremos cuál es. Lo importante es que no está siendo producido en ningún lugar del mundo y la planta de Pacheco comenzará a hacerlo.

¿Cuántos modelos están desarrollando hoy en día en el país?

Dos, el nuevo Ford Focus y la Ford Ranger. Esperamos este año llegar a las 100 mil unidades de producción en nuestra planta de Pacheco. El saldo comercial de la industria fue superavitario en los últimos años, en cuanto a vehículos terminados. Pero si incorporamos las otras cadenas de valor, como las autopartes, el saldo neto es negativo.

¿Se puede revertir?

Creo que habrá una tendencia a que ese déficit, primordialmente de autopartes, se vaya reduciendo. De todas maneras, por la escala de la industria argentina y el nivel de producción que cada modelo tiene, va a haber siempre un componente de insumos importados. Esto es imposible de evitar. Los proyectos de inversión no rendirían. Siempre habrá un componente importado, especialmente de aquellos países que ofrecen escalas de producción de más de 200 o 300 mil unidades por modelo.

¿Cuál es la estrategia local de Ford en este sentido?

Nuestra estrategia es ir reduciendo gradualmente nuestro contenido importado para ir achicando los costos logísticos y teniendo una mayor capacidad de reacción, con proveedores más cercanos a nuestra planta. Hace poco creamos un parque industrial en un terreno en desuso de la planta de Pacheco y ya hay tres proveedores que vendrán a instalarse allí.

¿Cuál es el componente local que tienen hoy y a cuánto aspiran llegar?

No tenemos un dato preciso. Es un dato estratégico que usualmente la industria no comparte. Estoy seguro de que Ford es la empresa que tiene el contenido nacional más alto de la industria. ¿Sigue habiendo una alta capacidad ociosa de la industria a nivel global?

Esto sigue siendo así, es obvio que se agravó con la crisis 2008-2009. Lo que está ocurriendo a nivel global es un cambio estructural muy grande. Hay un crecimiento muy fuerte de los países emergentes. Brasil, por ejemplo, casi duplicó su industria en 2 años. Por otra parte, EE.UU. está perdiendo peso relativo ya que bajó de 17 a 11-12 millones de vehículos. Si bien hay regiones con mucha capacidad ociosa, hay otras en las que puede llegar a faltar capacidad de producción. China es el principal mercado mundial en cuanto a unidades vendidas.

¿Va a impactar esto en la Argentina?

Sí, aunque el impacto fuerte puede tardar 4 o 5 años en llegar al país y al Mercosur. En los países más cercanos a China ya se está notando la competencia, donde hay distribuidores independientes muy atomizados. También habrá una fuerte presión para incrementar la competitividad ya que ofrecerán vehículos con niveles de costos muy agresivos.

Ford fue una de las empresas que mejor surfeó la crisis internacional.

¿Qué proyecciones hay en EE.UU.?

Da la impresión de que hay un incipiente proceso de recuperación. Este año se venderán más vehículos que en 2009. De todas maneras, llegar a esos niveles de 15-16 millones tardará mucho tiempo. Por eso Ford, con Mullaly a la cabeza, hace 4 años inició un plan muy agresivo de reestructuración, adaptando la capacidad instalada – a este nivel de demanda. Se trabajó muchos sobre los costos pero sin perder de vista las inversiones y la renovación de la línea de productos, enfocándonos en los vehículos más pequeños. Por eso pronto saldrá en EE.UU. el Ford Fiesta que tuvo mucho éxito en Europa. También debimos trabajar sobre los balances para tener caja y no requerir del Gobierno de EE.UU.

¿En el Mercosur se va a discutir un régimen definitivo de Integración con Brasil?

Creo que la política que se llevó adelante en el sector automotriz con Brasil fue muy inteligente. Hicimos un proceso sin prisa y sin pausa de integración y hoy la sintonía es total. Todos han adoptado esta política de complementación. Nosotros producimos el auto mediano y la pick-up y los autos chicos y los camiones pesados los traemos de Brasil. También hay un proceso de integración de los proveedores. En la práctica, estamos totalmente integrados. Se suele decir que el país no x suele aprovechar las oportunidades que la realidad económica global le ofrece.

¿La industria automotriz se perderá la oportunidad?

Ford la va a aprovechar y por eso-anunciamos la inversión de $1.000 millones. Creemos que el crecimiento de Brasil seguirá en los próximos años, y especialmente en el sector automotriz. También continuará el crecimiento de China y la India, lo que redundará en una demanda creciente de las commodities que producimos. Estos dos factores combinados también ayudará a fortalecer el mercado argentino y producir y vender cada vez más vehículos en el país.

Fuente: El Economista (16/04/2010).