La primera fábrica de juntas de Norberto Taranto comenzó a operar en 1980, en Avellaneda, y desde entonces el empresario sumó cuatro plantas en Buenos Aires y cuatro en San Juan. También amplió la oferta con la producción de sistemas de embrague y pastillas de freno, retenes y tornillos. La siguiente etapa fueron los mercados del exterior.

La empresa exporta el 50% de lo que produce y abastece tanto al mercado de reposición como a las terminales, entre ellas John Deere, Volkswagen, General Motors, Fiat, Ford, PSA Peugeot Citröen, Scania y Renault. Brasil es el principal destino, con cerca del 40% del total de los envíos al exterior, y allí funcionan dos centros de distribución. También llega a Uruguay, Chile, Colombia, Venezuela, entre otros mercados de la región, Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Inglaterra, España, países del norte de África y Medio Oriente.

“A partir de la creación del Mercosur, nos planteamos las posibilidades de crecimiento que se presentaban cruzando las fronteras. Las ventas al exterior nos ayudaron a equilibrar las cuentas durante la recesión de fines de los ’90, y en estos años fueron aumentando. Se logra una mayor solidez participando en diferentes mercados. Si nos dedicáramos sólo a vender en el mercado interno se pondría un límite al desarrollo de la empresa”, afirma Taranto.

El año pasado la firma inauguró un centro de distribución en México, “un mercado que brinda oportunidades, y para el cual se realizan desarrollos especiales de juntas y distintas piezas. Se provee a terminales y al segmento de reposición”, señala Lucas Ruggeri, director de Comercio Exterior de la compañía. Agrega que “uno de los objetivos es consolidar las operaciones en ese país, lo que también permitirá aumentar en el mediano plazo las ventas a Estados Unidos”.

La caída de las exportaciones en 2009 fue cerca del 20%. Para este año, estiman una recuperación del 25%. La firma participa en distintas ferias internacionales, entre ellas Automechanika, en Frankfurt. “La incorporación de tecnología es permanente, también los avances en calidad. Es lo que hace posible el crecimiento”, explica Taranto.

Fuente: El Cronista (15/04/2010).