Defendemos un modelo productivo e industrial y que genera puestos de trabajo”

Manrique defendió el modelo instaurado en el país desde el 2003, sin desconocer por ello que todavía faltan solucionar problemas de fondo como la pobreza. No descarta que en el futuro algún sindicalista llegue a gobernar desde la Casa Rosada.

Mario “Paco” Manrique es el secretario general del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), cargo en el que reemplazó al fallecido e histórico titular del gremio, José Rodríguez.

Al frente de uno de los principales gremios industriales del país, Manrique expresó su apoyo al modelo productivo y anticipó un mayor protagonismo del movimiento obrero en el panorama político de la Argentina en las próximas elecciones.

-¿Cómo está el sector hoy? ¿Ya superó la crisis internacional?

-La actividad este año va a tener un repunte, la crisis la sufrimos desde noviembre a julio-agosto del año pasado; ahí fue donde tuvimos que hacer los acuerdos en muchas fábricas para evitar despidos de muchos trabajadores, pero a partir de septiembre las cosas se fueron estabilizando, la caída se paró, hubo un período de estancamiento. Muchas terminales apostaron a un nuevo crecimiento; tanto es así que Volkswagen lanzó nuevos productos, General Motors lo mismo, Ford igual. Este año nosotros vemos que la industria va a repuntar nuevamente, estimamos que llegaremos a las 600.000 unidades fabricadas, con proyecciones para el 2011 y el 2012 en el orden de las 750.000 a 800.000 unidades.

-¿De qué tipo de producción se trata?

-Son productos nuevos, productos exclusivos, algunos destinados a nivel mundial no sólo para Brasil y México, que son los clientes mayoritarios de nuestra industria; hay varios que tienen la vista puesta en Europa. Somos optimistas, creemos que la industria va a volver a fortalecerse y todo dependerá de los contextos nacional e internacional, a nivel mundial hay algunos países que todavía sufren las consecuencias, pero estimamos que la crisis ya llegó a su piso; los países están en período de recuperación, a algunos les va a llevar más tiempo que otros, tenemos un caso complejo como el de España; los Estados Unidos también van a tener un período de recuperación con problemas sociales, más de un 10% de desocupación, que para ellos es una cifra muy crítica. Nosotros estamos esperanzados, vemos que el país está saliendo, que a la crisis se la sobrellevó muy bien; dentro de lo que es Latinoamérica, junto con Brasil fueron los países que menos sufrieron los efectos de esta crisis internacional, y sentó las bases para qué se siga proyectando el crecimiento de la industria.

-En ese marco, ¿qué expectativas tienen sobre las paritarias?

-La discusión salarial en las terminales, que son nuestras primeras discusiones, empiezan a partir del Io de julio, estamos viendo cómo se desarrolla el contexto económico del país y de nuestra industria. Cuando evaluamos el pedido que se refiere al salario no tomamos como variable única el costo de vida. Tomamos en cuenta el crecimiento, las posibilidades que tiene la industria. De acá a julio falta bastante, tenemos hechos estudios y una idea aproximada de lo que vamos a pedir, tenemos que esperar entre dos o tres meses a ver cómo se desarrollan ciertas cuestiones.

-¿El acuerdo seria por un año o tal vez más largo, como tuvieron alguna vez?

-Vamos a ver. Siempre la posibilidad es un año, un acuerdo más largo no es bueno porque es difícil de compatibilizar con la realidad, la idea siempre es un año, son períodos más posibles de prevenir. Después desarrollaremos cuál es el número más adecuado para las necesidades de los trabajadores y la capacidad del sector.

-¿Ven algún “cuello de botella” en la industria referido al tema del personal capacitado que se requiere?

-La industria automotriz en los últimos cuatro años viene arrastrando una necesidad de capacitación. Tanto es así que por ejemplo Toyota agotó toda la mano de obra capacitada en Zarate y tuvo que salir a buscar mano de obra hasta Lujan y otras localidades alejadas. La industria cada vez se tecnifica y moderniza más y necesita de mayor especialización del trabajador. El sindicato trabaja mucho en eso, tenemos nuestras escuelas de capacitación y estamos tratando de proyectar a futuro, y un sueño que tenemos es crear nuestra escuela industrial. Puntualmente para las especialidades que necesita la industria, con la cual en el tiempo se nutra al sector de la mano de obra especializada que necesita, no sólo a mediano sino a corto plazo. El crecimiento del que hablamos va a demandar más creación de puestos de trabajo: ya acordamos con VW 800 nuevos ingresos; con GM, 350 ingresos para este año. Esto se multiplica después en el autopartismo, porque las que trabajan con modelos nuevos van a tener que reforzar sus planteles; ahí también vamos a necesitar un trabajo intensivo de capacitación para que la gente se pueda insertar en esas tareas con la mayor calidad posible.

-¿Están hablando con Educación o con Trabajo por el proyecto de la escuela industrial?

-Tenemos acuerdos con los ministerios de Trabajo provincial y nacional, con algunos centros de capacitación en provincia de Buenos Aires. El de la escuela es un proyecto que estamos elaborando y que cuando lo tengamos ya todo” armado lo presentaremos a las autoridades para que nos puedan dar una mano, no para el sindicato sino para la industria, porque acá se van a tener que involucrar todos, el Gobierno, las empresas, el gremio, en un proyecto que será beneficioso para el conjunto dé la sociedad. Y también crear un sistema en el que los jóvenes vayan a estudiar con una posibilidad cierta de salida laboral.

-¿De qué forma ve la participación de la dirigencia sindical hoy en la vida del país?

-Creo que hoy en día está tomando un protagonismo distinto del que venía ocupando en los últimos años; como decimos en la corriente nacional sindical peronista, el movimiento obrero tiene que dejar de ser partícipe para pasar a ser protagonista. Y ser protagonista es ir a buscar los espacios de poder que es donde se definen las cosas páralos trabajadores. En eso estamos comprometidos muchos sindicatos, en una participación muy profunda de todos los sectores, y se están desarrollando esquemas de reuniones, en las que los trabajadores van a dar su opinión y elaborar proyectos sobre los temas nacionales. El sindicalismo argentino siempre fue la base de todo, a veces con más y otros con menos protagonismo. Creemos que es la hora de profundizar el rol que tuvimos hasta ahora, aportando proyectos que daremos a conocer en algún momento.

-Estos proyectos de los que habla, ¿van en línea con el modelo productivo?

-A veces se habla de defensa de hombres o mujeres, y lo que nosotros defendemos es un modelo. El modelo lo encarnan personas, y es fundamental mantener un modelo productivo, industrial, que sea generador de mano de obra, de recursos y sobre todas las cosas a partir de la generación de empleo lograr el equilibrio social que hasta ahora hace falta seguir construyendo en la Argentina.

-Se habla mucho de una eventual candidatura de Moyano, pero poco sobre otros candidatos. ¿Qué lugares va a buscar la corriente?

-La corriente es un espacio político sindical que va a trabajar en ese sentido, que tiene muchas oportunidades y la ambición de ocupar espacios en los niveles de conducción del país. Cuando hablamos de los espacios a nivel de conducción hablamos de todos los espacios. Desde una concejalía, pasando por una diputación, una senaduría, y muchas veces lo decimos muy claro que nos gustaría ver la Casa Rosada ocupada por un hombre del movimiento obrero. Porque nos sentimos capacitados, porque tenemos hombres y mujeres con mu-cha experiencia para llevar adelante los desafíos y porque lo demostramos todos los días. A nuestros afiliados les damos recreación, salud y calidad de vida cuando discutimos nuestros convenios. Nos sentimos con la responsabilidad de llevar adelante esos proyectos. Y las candidaturas después saldrán naturalmente de los hombres que en ese momento estén en mejores condiciones de ocuparlas.

-¿Irán por el 33% histórico que decía Perón?

-Lo que hablamos es de que nuestro sueño puede ser un hombre del movimiento obrero que conduzca los destinos de este país, obviamente no hay límites, y no debe haberlos. Ni más allá ni menos del 33%, son lugares que tenemos que empezar a ocupar, y si no es el 33 será el 100 y si no el 10%; el tema es traccionar y trabajar y proponerle a la sociedad un esquema de conducción distinto.

-¿Cuál cree que será el principal desafío para la dirigencia gremial en los meses que vienen: la inflación, el clima político?

-El movimiento obrero es parte de la sociedad, como cualquier otro actor social. Y las preocupaciones son las mismas que puede tener cualquier otro ente social: yo lo que veo en particular como problemática para el desarrollo de las políticas que pueden ser beneficiosas para el país es que hoy estamos en una confrontación política fuera de término. Yo digo a título muy personal que no podemos estar en campaña de acá al 2011; lamentablemente estamos en campaña, porque se están utilizando cuestiones fundamentales para la nación para ver quién gana o quién pierde en una discusión. Y eso está retrasando muchas cosas. El ejemplo lo tenemos con el tema de los DNU, que no se discute el fondo de la cuestión. El fondo es la discusión coherente y patriota que se debería hacer tanto de la oposición como del Estado es si es bueno o malo, qué tiene de bueno para el país cumplir con los compromisos de pago internacionales, y después discutiremos si se utilizan las reservas u otros recursos. Ahora acá nadie dice si es bueno o malo. Y los que dicen que es bueno tampoco dicen de qué forma hay que hacerlo. Hay una compulsa política, en la que se discuten cuestiones de forma y no de fondo. Hay algunos que piensan que pueden sacar réditos políticos de esto, y la sociedad está esperando otra cosa. La sociedad está esperando que se discuta qué modelo de país queremos, que es lo que nadie quiere poner arriba de la mesa.

-¿Cuáles ve como puntos pendientes de este modelo?

-El modelo va por un buen camino, hay un desarrollo económico e industrial importante, faltan muchas cosas por resolver, porque no todo está tan mal como dicen los que dicen que están mal las cosas, ni tan bien como dicen los que dicen que están bien. Necesitamos encontrar ese equilibrio sensato para poder debatir. Coincidimos en que hay que profundizar algunos aspectos para poder combatir los flagelos que vinimos arrastrando durante décadas, como pueden ser la desocupación, la pobreza, la educación y los temas centrales del país. Pero creo que vamos por el camino adecuado, porque tampoco hay soluciones milagrosas, siempre digo que si le doy una maza a cada uno de mis compañeros, a este edificio lo volteamos en una semana, pero si después les doy la pala, la cuchara y los ladrillos para hacerlo exactamente como estaba, con la misma cantidad de compañeros, vamos a estar tres años. Es más fácil destruir que construir, porque la construcción lleva tiempo. La discusión es si estamos en el camino correcto.

-Y a su entender…

-Yo creo que sí porque es algo que está a la vista. Yo le preguntaría a cada argentino si considera que estamos mejor o peor que en los últimos quince años, y la respuesta sé que es que estamos mejor, y no porque alguien dibuje los números, porque acá todos hablan de números que pueden ser o no dibujados, pueden ser o no reales, pero como decía Perón la única verdad es la realidad. Y la realidad es que la desocupación bajó sustancialmente, la pobreza también, lo que no quiere decir que no exista el problema, sigue habiendo desocupación, sigue habiendo pobreza, sigue habiendo necesidades sociales que hay que atender, pero el camino adecuado me parece que es éste. En el medio hay una catarata de ideas vacías, porque el tema de la inflación quién puede negarlo, pero hubo inflación el año pasado, en el 2008 también, el año anterior también, siempre la hubo. Pero una cosa es hablar de una inflación desmedida por la que podemos entrar en una espiral inflacionaria, porque los que pasamos los 45 años sabemos lo que es eso. Que no es esto que estamos viendo.

Suba de precios e Impuesto a las Ganancias

Para el titular del SMATA “sin desconocer que los precios se han disparado, no estamos discutiendo el fondo de la cuestión, que es ver cuáles son las causas de por qué se dispararon. ¿Es especulativo o es una medida económica mal tomada? Y yo no he conocido medidas económicas que hayan cambiado para mal la situación económica y social del país para que ocurra esto. Por eso digo que uno de los problemas más profundos que tenemos como sociedad es la falta de debate sobre los temas centrales de la nación. Porque estamos en una batalla política innecesaria, dirimiendo cuestiones que se tienen que dirimir el año que viene”.

Sobre el pedido de suba del mínimo no imponible de Ganancias para la 4a categoría que reclaman los gremios, Manrique considera que “entendemos que hay que darle una movilidad a esto, es un reclamo que gracias a Dios existe en muchas actividades, ésa es otra cuestión; hoy los trabajadores podemos discutir el Impuesto a las Ganancias como problemática, que obviamente es un impuesto injusto que no debería existir”.

Fuente: Buenos Aires Económico (14/04/2010).