Seis de los grandes fabricantes de coches perdieron dinero en 2009. Este año prevén mejorar las cuentas

El año 2009 ha sido tan malo para los grandes fabricantes de automóviles que no prevén otro escenario que no sea mejorar en 2010. “La crisis tocó fondo” el pasado ejercicio, afirmó tajantemente el pasado jueves el presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn.

Y es que el pasado año resultó extremadamente complicado. General Motors, el líder de la industria desde 1931, se vio obligado a entrar en concurso y ahora es una compañía nacionalizada. Todos sus rivales registraron descensos en la facturación (a excepción de Honda, que empató). Además, seis de las mayores compañías registraron pérdidas, y las que esquivaron los números rojos tuvieron fuertes descensos en el beneficio neto. Con una excepción, Ford. Así las cosas, parece difícil que este año 2010 pueda hacer bueno a su predecesor gracias a los esfuerzos por contener costes, que deberán compensar otra caída generalizada de ventas.

TOYOTA.

El mayor fabricante de coches del mundo registró en su ejercicio fiscal 2009 las primeras pérdidas de su historia. Para colmo de males, ha sufrido el escándalo de los fallos de fabricación, que ha dañado su imagen. Sin embargo, el grupo ha logrado revertir las pérdidas en los tres primeros trimestres de su ejercicio fiscal 2010 (que se cerrará a finales de marzo), en el que ganó 1.230 millones, si bien en esta recuperación han pesado más los recortes de costes que la mejoría del negocio, que sigue cayendo un 14,7%. Las llamadas a revisión impactarán en el resultado, pese a lo cual revisó en febrero al alza sus previsiones para el año fiscal, en el que prevé un beneficio de 80.000 millones de yenes (631 millones de euros).

VOLKSWAGEN.

El presidente, Martin Winterkorn, lo expresó claramente: Volkswagen cuenta con vender más coches este año y mejorar sus ingresos y su beneficio operativo. El año 2010 seguirá siendo un ejercicio difícil, pero lo peor parece que ha quedado atrás (ha perdido el 80 por ciento del beneficio) y el consorcio puede sentirse afortunado con cómo ha resistido la crisis. Incluso se ha permitido mejorar liquidez a pesar de haber comprado una participación mayoritaria en Porsche.

FORD.

La gran resurrección de la industria el pasado ejercicio. Ford pasó de perder 10.717 millones en 2008 a ganar casi 2.000 millones el año siguiente, las primeras ganancias desde 2005. La compañía se ha beneficiado de ser la única de las tres estadounidenses que no suspendió pagos. El negocio volvió a retroceder, pero ha hecho los deberes en el plano de los costes, lo que le permitió volver a coger aire y, de esta manera, espera continuar siendo una compañía rentable en 2010.

HONDA.

Honda, al igual que Volkswagen, logró minimizar los daños durante su anterior ejercicio fiscal. Y esto ha ayudado a rebotar con más fuerza y multiplicó por siete los beneficios en su tercer trimestre fiscal estanco este ejercicio y al igual que Toyota, ha revisado al alza sus previsiones para el conjunto del año.

DAIMLER.

No fue un buen ejercicio para el dueño de Mercedes Benz y Smart. La compañía alemana vende vehículos de gama alta, y, por ello, no se ha beneficiado de las ayudas a la compra de vehículos. Esta circunstancia, y el efecto negativo que aún ejerce Chrysler en sus cuentas provocó la entrada en pérdidas.

El presidente de Daimler, Dieter Zetsche, se mostró cauto pero esperanzado. “A pesar de que hay algunos signos de una recuperación económica global, no hay razones para asumir que la crisis se ha acabado.” No obstante, la compañía alemana cuenta con incrementar ventas este año, y prevé obtener un resultado operativo positivo de más de 2.300 millones.

NISSAN Y RENAULT.

Carlos Ghosn se llevó ración doble de malas noticias en 2009. El presidente de Renault y Nissan vio cómo ambas compañías entraban en rojo. En el caso de Renault, además del estado del mercado, lastraron sus cuentas los resultados de sus participadas (Nissan, Avtovaz y Volvo AB). Sin grandes pretensiones para 2010, sus previsiones pasan por mantener su flujo de caja en un mercado que, en su opinión, caerá el 10%.

Nissan, por su parte, entró en pérdidas afectado por la reducción de las ventas en Japón y, sobre todo, los Estados Unidos. Las cosas, sin embargo, han cambiado, al igual que con Toyota y Honda. El recorte de costes y la leve mejoría de los mercados permitieron a Nissan revisar al alza su previsión, que ha pasado de unas pérdidas de 40.000 millones de yenes (327,8 millones de euros) a 35.000 millones de yenes (286 millones de euros) de beneficio.

BMW.

El fabricante bávaro de automóviles de lujo redujo su beneficio en más de un 36 por ciento en 2009. Este aceptable resultado, teniendo en cuenta las circunstancias, permitió a su presidente, Norbert Reithofer, mostrarse “cautelosamente optimista” y asegurar que espera mejorar su rentabilidad y las ventas hasta 1,3 millones de unidades.

FIAT.

El grupo italiano se había acostumbrado a los beneficios después de haber dejado atrás la gravísima crisis que estuvo a punto de poner en peligro su supervivencia. El año pasado volvió a pérdidas por los gastos extraordinarios y, claro está, por la reducción de ventas. Este año, la empresa prevé volver a obtener beneficios, con un resultado neto positivo de entre 200 y 300 millones de euros.

PSA.

El dueño de Peugeot y Citroen fue a peor y cenó el pasado año su segundo ejercicio en rojo. Por ver la parte buena, el presidente Philippe Varin resaltó la mejoría experimentada en el segundo semestre del ejercicio. PSA no ha facilitado previsiones para un 2010 que prevé seguirá siendo difícil. Cuenta, eso sí, con incrementar su cuota de mercado y proseguir el severo ajuste de costes que le ha permitido ganar algo de liquidez.

Fuente: Buenos Aires Económico (16/03/2010).