El límite es el 40 por ciento.

Mientras prepara una ley de autopartes, la ministra de Industria, Débora Giorgi, propuso ayer un mecanismo por el que las terminales deberán abrir mercados externos a los autopartistas como forma de compensación.?Será cuando superen el máximo de 40% de piezas importadas.

En la cartera de Industria se realizó una cumbre entre la ministra y directivos de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa); la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), y la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra).

Allí, Giorgi propuso modificaciones al Régimen de Fortalecimiento al Autopartismo Local para dar mayor impulso a la fabricación de autopartes. El sistema fija niveles máximos de importación de 40% para vehículos.

Fuentes oficiales y sectoriales coincidieron en que la idea es que toda terminal que importe más del 40% de las piezas esté obligada a asegurar a los proveedores mercados externos para equiparar esta superación del tope.

Durante el encuentro se definió que los beneficiarios serán los “proveedores independientes”, que son sencillamente las autopartes producidas por los proveedores y no por las propias terminales, como ocurre en varios casos.

La propuesta oficial surge en el contexto de crecimiento de la producción automotriz nacional, que en febrero del 2010 aumentó un 26% con respecto a enero y creció casi un 170%, comparada con febrero del 2009.

“A partir del trabajo conjunto con las terminales y las autopartistas, hemos elaborado una medida para que puedan acceder en forma concreta a los beneficios que propone la Ley de Autopartes (ley 26.393)”, dijo Giorgi.

Explicitó que “planteamos que dado el proceso de globalización de la industria automotriz, y tendiendo a mejorar la producción de autopartes locales, las terminales podrán computar las exportaciones de autopartistas independientes, a efectos de acreditar el cumplimiento de parte de las exigencias de contenido local previstas”.

Con ello se busca que los autopartistas se beneficien con mayores niveles de compras por parte de las terminales y se favorezca el proceso de su internacionalización, uno de los principales déficits de un sector que reclama medidas.

Fuente: El Argentino (05/03/2010).