Autoridades estadounidenses aumentaron a 52 la cifra de muertes en accidentes de tránsito vinculadas a modelos con fallas de la japonesa Toyota, que anunció que está arreglando más de 1.6 millones de coches en todo el mundo que salieron al mercado con problemas en los manguitos del motor.

Washington/Tokio.- Las autoridades estadounidenses aumentaron hoy a 52 la cifra de muertes en accidentes de tránsito vinculadas a modelos con fallas de la japonesa Toyota, que anunció que está arreglando más de 1.6 millones de coches en todo el mundo que salieron al mercado con problemas en los manguitos del motor.

La Administración estadounidense de Seguridad en el Tráfico (NHTSA por sus siglas en inglés) cree ahora que 52 personas murieron desde 2000 por un problema de aceleración no controlable en algunos Toyota y no 34 como estimaba hasta el momento.

Toyota retiró más de ocho millones de vehículos en los últimos meses por problemas con las alfombrillas, las luces de freno y el pedal del acelerador, que podía provocar que los automóviles aceleraran sin control. Legisladores estadounidenses acusan a la NHTSA y a la automotriz nipona de no haber detectado el problema antes.

“Sabemos que algo salió terriblemente mal”, dijo hoy el senador Jay Rockefeller al comienzo de la tercera y última audiencia ante el Comité de Comercio del Senado. “El sistema destinado a proteger contra vehículos con fallas fracasó y necesita ser reparado”.

Los legisladores también especularon con que un fallo en el sistema de control electrónico de acelerado (ETC, por sus siglas en inglés) podría provocar el problema de aceleramiento. Sin embargo, el ingeniero en jefe de Toyota, Takeshi Uchiyamada, rechazó firmemente esta sugerencia.

“Quiero ser absolutamente claro: a raíz de nuestros amplios análisis no creemos que haya habido alguna vez aceleración repentina imprevista a raíz del defecto en nuestro ETC”, aseguró Uchiyamada en una declaración escrita al Comité. El ingeniero indicó asimismo que Toyota continúa sus estudios.

Por su parte, el senador Daniel Inouye dijo que los fabricantes estadounidenses General Motors, Ford y Chrysler también tuvieron que enfrentar problemas técnicos. “No es un problema de Toyota, es un problema de la industria”, consideró.

Sólo horas antes de la audiencia, GM tuvo que retirar de mercado 1.3 millones de automóviles en Estados Unidos, Canadá y México por problemas con la dirección asistida.

El senador Roger Wicker hizo referencia a la importancia de Toyota para la economía de Estados Unidos. Toyota cuenta con diez plantas en Estados Unidos con 34 mil empleados. Si se toman en cuenta los distribuidores y los proveedores hay unos 200 mil puestos de trabajo relacionados con los japoneses.

Rockefeller también destacó los méritos de Toyota: “No es ningún secreto que Toyota es una parte importante de la economía de este país”. De esta forma, los senadores se mostraron más conciliadores que los miembros de la Cámara de Representantes en las dos audiencias de la semana pasada.

Los representantes acusaron a Toyota de haber ocultado los peligrosos defectos durante años.

“Les puedo asegurar que aprendimos de esta experiencia”, dijo el jefe para Norteamérica de la compañía japonesa, Yoshimi Inaba. Por eso Toyota contrató al ex secretario de Transporte estadounidense Rodney Slater, quien controlará junto a otros expertos independientes la calidad y seguridad de los automóviles.

La automotriz sufrió en febrero un retroceso en sus ventas en Estados Unidos menor al esperado, del nueve por ciento, a poco más de 100.000 vehículos. Los expertos del mercado esperaban una reducción mayor en las ventas de Toyota, pero la automotriz intentó contrarrestar los efectos de la situación con descuentos.

En tanto, la empresa nipona anunció hoy que está arreglando más de 1,6 millones de coches en todo el mundo que salieron al mercado con problemas en los manguitos del motor, incluyendo los modelos Camry y Harrier, vendidos en Estados Unidos y Japón, respectivamente, según informó la agencia Kyodo.

Toyota dijo que lo que se da en llamar su “campaña de servicio” para reemplazar los manguitos de la gasolina afectará a más de 1.6 millones de vehículos en unos 90 países de todo el mundo.

Estas labores de recambio comenzaron el pasado otoño, pero la compañía no dijo nada, ya que técnicamente no se consideró una retirada de productos, según explicó a los medios japoneses.

Sólo en Estados Unidos la automotriz está haciendo reparaciones en 933.800 coches, todos ellos equipados con motores V6. Algunos modelos fabricados entre 2005 y 2010 podrán ser reemplazados, como el Camry, Avalon RAV4, el Lexus ES y el Lexus RS.

En Japón, los vehículos sujetos a reparación son unos 47.000, de modelos como el Harrier y el Vanguard.

Fuente: Milenio.com (02/03/2010).