Ensambladoras solo tienen material para trabajar en el primer trimestre.

Poco ha cambiado en la industria automotriz. Ni siquiera ha finalizado el primer mes del año 2010, pero las ensambladoras temen una paralización a partir del mes de marzo y la reedición de las dificultades que tuvieron el año pasado.

“El panorama es bastante incierto”, afirmó un alto directivo de una ensambladora, que prefirió reservar su identidad.

Según explicó, hasta la fecha los fabricantes de autos apenas recibieron la autorización para importar el Material de Ensamblaje Importado para Vehículos (MEIV) que utilizarán en el primer trimestre del año.

Las características y la naturaleza de la industria le hacen temer que a partir de febrero deberán dosificar sus inventarios para evitar una paralización a partir de marzo.

Pero ese no es el único obs- táculo en el camino de los fabricantes locales de autos. De acuerdo con la fuente, las automotrices tampoco conocen la cantidad de divisas que recibirán durante el año.

“Eso nos pone en un estado de incertidumbre, el presupuesto le da previsibilidad al negocio”, apuntó el directivo.

Aunque las siete ensambladoras que operan en el país entregaron al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias (Mctii) el estimado de dólares que requerían para cumplir sus planes de producción, las nuevas autoridades de esa cartera no han confirmado el presupuesto de divisas.

Precisamente, por los retrasos en el otorgamiento de divisas varias de las plantas locales paralizaron sus actividades o se vieron obligadas a disminuir sus ritmos de producción en 2009.

“Yo no veo que la situación mejore, porque lamento decir que veo una inactividad”, sostuvo la fuente con respecto al funcionamiento del nuevo equipo ministerial.

Nuevos obstáculos A los problemas que enfrentó la industria automotriz el año pasado, y que ya comienzan a repetirse, el sector del automóvil no escapa a los grandes obs- táculos de 2010: el racionamiento eléctrico y la devaluación.

“Vamos a tener dificultades serias para producir por el tema del racionamiento eléctrico”, expresó el directivo.

Con respecto al efecto de la devaluación en la industria automotriz manifestó que “obviamente va a tener un impacto en todas las líneas de costo que se verá reflejado en los precios de los automóviles en los próximos meses”.

Fuente: eluniversal.com (01/02/2010).