Tras una larga agonía, negociaciones que han durado meses, confirmaciones de compra y varios desmentidos, acaba de cerrarse uno de los negocios más complicados del siglo. Hoy llegó ¡por fin! la noticia que toda Suecia esperaba: la holandesa Spyker Cars ha cerrado un acuerdo de compra del constructor de automóviles sueco Saab, con el gigante General Motors.

Cuando las tentativas de compra durante los últimos meses por el fabricante de coches de lujo Köeningsegg, aliado al chino Beijing Automóviles, no llegaron a buen fin. General Motors decretó la muerte de Saab, anuncio que revolucionó el mundo de la economía y de la política, tanto en puestos de trabajo como por la desaparición de una de las empresas míticas del automóvil. Los americanos, no convencidos con las ofertas de Spyker de mediados y finales de diciembre, rechazaron otras propuestas y anunciaron una y otra vez que proseguía el proceso del cierre de Saab.

Hoy a las 19.40 la ministra de Industria, Maud Olofsson, en rueda de prensa en Rosenbad, sede del Gobierno, anunció que el negocio había llegado a puerto y que el Estado sueco garantiza el préstamo de 4,1 mil millones de coronas del Banco Europeo de Inversiones para la reestructuración de Saab. Según el «Gentlemen,s Agreement» (acuerdo entre caballeros) concertado hoy, que será firmado en febrero, Spyker Cars pagará a GM alrededor de 74 millones de dólares al contado (unos 54 millones de euros) y el resto, 329 millones de dólares (230 millones de euros) en acciones preferentes de la nueva empresa Spyker-Saab.

Con sede en Trollhättan, suroeste de Suecia, y actual plantilla de 3900 personas, Saab fue fundada en 1937 con la ayuda del Gobierno sueco para la fabricación de aviones de caza (Saab Aviation, sihue siendo una de las principales empresas suecas). Amplió su negocio al unirse con la también sueca Scania en 1969. La fuerte devaluación de la corona en 1982 y el enorme éxito de sus modelos turbo y de su tecnología, pionera en el mundo en 1977, la convirtieron, con su colega Volvo, en una marca de primera fila. En 1990 la multinacional General Motors adquirió un 50 por 100 del capital para tomar el control total de la empresa en 2000. 

Fuente: ABC.es – (27/01/2010)