Proyección: Este año se piensa transferir al uso de gas natural vehicular (GNV) a unas 15.000 unidades. La nueva autoridad de Hidrocarburos quiere evitar la “fuga de divisas” y la “excesiva” importación de diésel.

El nuevo ministro de Hidrocarburos, Luis Fernando Vincenti, informó que su despacho acelerará este año la transferencia del parque automotor del transporte público a gas natural vehicular (GNV) para evitar la “excesiva” importación de diésel y la “fuga de divisas”.

La autoridad, que fue posesionada el sábado por el presidente Evo Morales, manifestó que “no es posible que Bolivia, siendo un país fundamentalmente gasífero, tenga, sin embargo, su parque automotriz que se mueva a gasolina y diésel”.

“Para esto —acentuó—, tenemos que de inmediato producir un cambio de matriz energética vehicular, (es decir) a gas, que además tiene la ventaja de ser más barato, menos contaminante y que no nos implica la fuga de divisas”.

La autoridad puntualizó que el otro propósito del cambio a GNV es el de “controlar la excesiva importación de diésel a partir de tomar una previsión que vaya a frenar el contrabando, los mercados negros y el ocultamiento”.

Consideró que estas tres actividades ilegales contribuyen en algunos momentos a causar “el déficit artificial” de combustibles en el país.

Además, comentó que la excesiva dependencia del país de los carburantes líquidos impulsa en ciertos momentos a “algunos actores políticos” a aprovechar esta situación para generar una “corrida (por ejemplo) del diésel”.

Desde el año pasado, la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia y el Gobierno trabajan, en reuniones periódicas, para impulsar de manera sostenida el paso del transporte público al GNV.

Este interés de ambas partes también tiene que ver con el riesgo que represente el uso frecuente de garrafas de gas licuado de petróleo en minibuses y micros, que en 2009 ocasionó varios accidentes en áreas urbanas, como La Paz y Cochabamba, con heridos graves y muertos.

Para avanzar en el tema, en agosto del año pasado el Ejecutivo aprobó el Decreto 0247, que reglamenta el Fondo de Conversión de Vehículos a Gas Natural Vehicular (GNV) y el Fondo de Recalificación y Reposición de Cilindros de Gas Natural.

El entonces ministro de Hidrocarburos, Óscar Coca, explicó que la conversión y recalificación de los vehículos no costará un solo centavo al Estado boliviano porque se cuenta con fondos creados específicamente para este propósito.

Con este plan, el Ejecutivo y los choferes sindicalizados pretenden transferir al sistema de GNV unas 15.00 unidades móviles este año.

Según datos oficiales, hasta el año pasado el 15 por ciento del parque automotor urbano había migrado al uso del GNV.

La idea es cubrir el 90 por ciento en los siguientes cuatro años.

El día de su posesión, Vincenti adelantó que también impulsará la explotación de hidrocarburos para “contribuir a cerrar la brecha del déficit en el mercado interno” y garantizar las provisiones comprometidas a Brasil y Argentina.

Ayer, en una entrevista con la radio estatal Patria Nueva, consideró además que el problema de la exportación tuvo otro problema: en anteriores años el precio del barril de crudo alcanzó casi los 180 dólares y después cayó a casi 40 dólares.

“Esto genera —prosiguió— un desincentivo para las empresas que habían comprometido inversiones para desarrollar la actividad”.

Pese a estos problemas, Bolivia mantuvo, en el caso de Brasil, “una capacidad (de exportación) de 30 millones de metros cúbicos día. Sin embargo, hemos estado en algún momento vendiendo alrededor de 20 millones”.

Reconoció que la rebaja en los niveles de venta al exterior ocasiona “que tengamos que cerrar la llave” de las válvulas de los campos gasíferos.

“Es decir —añadió— que también estamos disminuyendo la cantidad de propano y butano que necesitamos para fabricar el GLP”.

Garantizó que con los planes de este año se superarán éste y otros problemas del sector.

El Ejecutivo quiere evitar la especulación y el sobreprecio.

Fuente: www.laprensa.com.bo – (25/01/2010)