Productores de frenos y baterías denuncian que las partes llegan de Brasil a precio de dumping mientras sus plantas operan con capacidad ociosa. La negociación por las licencias: Los autopartistas argentinos advierten por un crecimiento de las importaciones desde Brasil. Crece la tensión por la discusión sobre el sostenimiento de las licencias no automáticas y los cupos para los productos brasileños.

El 5 de febrero se verán las caras, en Buenos Aires, los funcionarios argentinos y brasileños que evaluarán la pertinencia -o no- del sostenimiento de las licencias no automáticas y los cupos para la importación de autopartes brasileñas.

A medida que se va acercando la fecha, la sensación térmica que rodea el encuentro comienza a elevarse, toda vez que las posiciones que se tirarán sobre la mesa son diametralmente opuestas: de un lado, los argentinos pugnarán por sostener las trabas a la importación; del otro, los brasileños las atacarán por considerarlas esencialmente injustas y tratarán de levantarlas.

En la Argentina, la Secretaría de Industria comandará las negociaciones que, en esta oportunidad, son exclusivas para funcionarios. Por la contraparte brasileña, participarán los enviados del Ministerio do Desenvolvimento, Industria e Comercio Exterior.

Desde fines del año pasado, se suceden las reuniones entre Eduardo Bianchi, titular de la secretaría, y las cámaras que agrupan a las empresas del sector, en particular el Grupo Proa, que congrega a las autopartistas nucleadas en la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra).

Según refirieron representantes de la parte privada a Buenos Aires Económico, Industria le pidió a los privados que desarrollaran una campaña pública en favor de la política oficial, de imposición de licencias no automáticas y cupos. “Hasta ahora han sido los funcionarios los que han dado a conocer las medidas y las han explicado ante la sociedad. Al requerir la colaboración de la parte privada, se busca expandir la cantidad de voces que expongan la posición argentina”, dijo una fuente con conocimiento del caso.

FRENOS Y BATERÍAS

Del gran universo de autopartes, son dos los segmentos que han sido beneficiados con los límites al ingreso de sus competidores brasileños, frenos y baterías. El sector de material de fricción para frenos firmó en 2009 con sus pares brasileños un acuerdo de cupos de importación para ese año. El compromiso de los socios del Norte era reducir sus exportaciones hacia Argentina en un 30% en el segundo semestre.

Un empresario vinculado al sector argentino productor de sistemas de frenos explicó que “como este acuerdo se firmó antes de que terminase el primer semestre de 2009, entre mayo y junio los brasileños incrementaron sus exportaciones hacia Argentina de tal manera que, en algunos productos que componen los sistemas de fricción, alcanzaron una presencia que era un 50% superior a la del primer semestre de 2008. Están exportando a precios de dumping”.

Los autopartistas pidieron aplicar un freno a las importaciones brasileñas. “El Gobierno a través, de la Secretaría de Industria, aplicó las licencias no automáticas que lograron reducir en el segundo semestre de ese año las importaciones en un 25%”, agregó el portavoz.

En la última reunión entre Cristina Fernández y Lula da Silva, a mediados de noviembre pasado, en Brasilia, se discutió el tema de las trabas a las importaciones brasileñas. Los socios del Mercosur buscaron levantar las licencias y los cupos. “Como no lo lograron, ahora vienen con los tapones de punta. Su aspiración de máxima es la eliminación de todas las trabas”, agregó el empresario.

En el sector de las empresas locales que producen baterías, también existen aprensiones ante la posibilidad de que se repita lo sucedido el año pasado. Allí dicen que en 2002, los brasileños tenían el 16% del mercado. Siete años después, esa participación llega al 35%, mientras que las empresas productoras argentinas de baterías tienen el 50% de su capacidad instalada ociosa.

Los fabricantes de baterías, nucleados en Cámara Argentina de Fabricantes de Acumuladores Eléctricos (CAFAE), apuestan a que la Argentina aplique simultáneamente licencias no automáticas y cupos. “Esperemos que así sea, para que la Secretaria de Industria pueda liberar bajo un criterio. El acuerdo debería ser similar al firmado en el 2009, de 850.000 baterías, de las cuales 350.000 son para las terminales automotrices y 500.000 para el mercado de reposición”, dijo un empresario del sector.

Si se rebasa el cupo entraría en vigencia la licencia no automática, aunque sólo para las destinadas al mercado de reposición. “En el sector observamos que tendríamos que analizar el excedente de baterías que ingresaron en 2009”, agregó.

Al igual que con los sistemas de frenos, Brasil exportó muchas más baterías que las que había comprometido. El cupo de 2009 ya estaba cubierto en agosto. Cuando entraron en vigencia las licencias no automáticas aún había mercadería en tránsito bajo el régimen anterior, lo que derivó en que aun en noviembre seguían llegando al país baterías bajo esa modalidad previa. El resultado fue que se sobrepasó el cupo pautado en un 40%.

Para evitar estas y otras situaciones, los empresarios de este sector autopartista reclaman un acuerdo por tres años con revisiones cuatrimestrales.

Cabe resaltar que las exportaciones argentinas de baterías a Brasil son casi nulas. Los acuerdos entre argentinos y brasileños en este terreno arrancaron en 2005. En CAFAE aseguraron que “los fabricantes de Brasil profundizaron una agresiva política comercial sobre sus distribuidores, lo cual llevó a un fuerte aumento de la capacidad ociosa, despidos, suspensiones y conflictos gremiales. Más de 8.000 empleos están amenazados”.

En esta cámara han sido explícitos sobre su apoyo al Gobierno. “CAFAE expresa su total apoyo a los esfuerzos llevados a cabo por el Ministerio y Secretaría de Industria por preservar la actividad industrial local ante los incumplimientos sistemáticos de la contraparte brasileña”, señalaron en un reciente comunicado.

La Argentina mantiene un déficit con Brasil en el intercambio de autopartes en general de u$s 1.000 millones de dólares.

APOYO

Días atrás, los fabricantes de autopartes nucleados en el Grupo Proveedores Autopartistas (Grupo Proa) manifestaron al Gobierno nacional su apoyo al sostenimiento de la aplicación de las licencias no automáticas para la importación de esos productos que no cumplan con las normas de comercio internacional.

En una reunión con Bianchi, los autopartistas, encabezados por el presidente de la entidad, Sergio Klaut, expresaron su apoyo a la política de restricción de importaciones.

En PROA señalaron que “se le transmitió al licenciado Eduardo Bianchi el apoyo de la cámara a las medidas que el gobierno viene desarrollando para la defensa del mercado interno a través del mantenimiento de las licencias no automáticas en las autopartes, como son los casos de material de fricción para frenos y las baterías, acordando trabajar de manera mancomunada para que el sector se pueda desarrollar en forma equilibrada y sostenible”.

Según los empresarios, el secretario se comprometió a sostener estos mecanismos de protección a pesar de las presiones brasileñas en ese sentido. Según PROA, “la aplicación de licencias no automáticas permite proteger las industrias locales de la competencia desleal proveniente de China y de Brasil”. Durante el encuentro entre Bianchi y PROA, se estudiaron los pedidos de investigación de dumping que se realizaron en los últimos meses.

Asimismo, se evaluó el trabajo conjunto realizado con el Estado y los representantes de toda la cadena de valor automotriz para tener un sistema de homologación de autopartes local, que facilite la exportación de vehículos y autopartes a los mercados más exigentes a nivel mundial.

PROA informó que “durante la reunión se conversó también sobre el mantenimiento de las normas técnicas que regulan las autopartes de seguridad para permitir el desarrollo de los productores nacionales; las negociaciones de preferencias arancelarias internacionales, en particular con México; y la importancia de que la modificación de la ley de desarrollo del autopartismo nacional cumpla con la intención de tener mayor integración de autopartes nacionales en los vehículos producidos en nuestro país”.

Respecto de este último punto, el gobierno ya manifestó su decisión de impulsar un cambio en la ley de promoción de autopartes. Recientemente, la ministra de Industria y turismo, Débora Giorgi, señaló que “ya hicimos la primera ronda de análisis de propuestas de terminales y autopartistas para la modificación de la ley de incentivos a la integración de autopartes. Esperamos tener un proyecto modificatorio de la ley para fines de marzo”.

  • 50% Es el porcentaje que se han excedido los fabricantes brasileños de sistemas de frenos en sus ventas a la Argentina.
  • 40% Es el porcentaje que sobrepasaron las importaciones brasileñas de baterías destinadas al país, rompiendo acuerdos previos.

Fuente: Buenos Aires Económico (17/01/2010).