La compañía noruega que fabrica el coche eléctrico Think ha anunciado una inversión de 30.4 millones de euros (43.5 millones de dólares) en la construcción de una planta de fabricación en el Condado de Elkhart, en el Estado de Indiana (Estados Unidos).

Think, que ya ha entregado las primeras unidades de la última generación del vehículo eléctrico a los clientes europeos, proyecta iniciar la producción en la planta estadounidense a principios de 2011, con un objetivo anual de 20 mil unidades.

La creación de empleo prevista por la compañía noruega en 2013 es de 400 puestos, ha informado la empresa, que también proyecta inversiones en el entorno del Condado.

El Think será el primer coche con certificación EV (Electrical Vehicle) concedida por la Unión Europea después de extensas pruebas y validación.

La producción europea del Think ya se realiza en Finlandia con la colaboración del socio Valmet Automotive, que también monta los Porsche Boxster y Cayman en sus instalaciones .

La producción continuará en Valmet Automotive para apoyar la demanda del mercado europeo, en el que las ventas han comenzado en algunos mercados clave de EV, como Austria, Dinamarca, Países Bajos, Noruega, España y Suecia.

La elección de Indiana, según el consejero delegado de Think, Richard Canny, se debe a que el Estado se está convirtiendo rápidamente en un líder internacional en fabricación avanzada, con tecnologías limpias.

Además de los incentivos dados por el Estado y el Condado de Elkhart, otra de las razones es la elección de esta ubicación para ser sede del fabricante de baterías de litio-ion EnerDel, cuya matriz, Ener1, es una de las partes interesadas en el capital de Think, ya que dispone del 31 por ciento de las acciones.

Think explica en un comunicado que la compañía se propone utilizar fondos del Departamento de Energía de Estados Unidos, a través del programa ATVM de préstamos para establecer su nueva planta de producción.

El Think City es un pequeño vehículo urbano, viejo conocido del mundo del automóvil, porque su primera puesta en escena data de mediados 1998, de la mano de la empresa noruega Pivco Industries, compañía que a mediados de 1999 pasa a manos de Ford Motor Companie, que llega a invertir 150 millones de dólares en el proyecto,

Ford deja de producir el Think City en el año 2002, después de haberlo comercializado en 14 países, entre ellos Estados Unidos, y vende el proyecto en 2003 a la empresa suiza Komkorp.

El coche se somete a mediados de 2004 a una fase de rediseño para darle más autonomía, con el resultado hoy conocido, y prestaciones equivalentes a las de un pequeño turismo de gasolina.

La empresa es adquirida en 2008 por un fondo de inversión noruego procedente del petróleo, que después de construir algunas unidades en Noruega traslada la producción a las instalaciones de Finlandia.

El nuevo Think City, de tres metros de longitud, ofrece una autonomía en ciudad de más de 200 kilómetros y en carretera de 170 kilómetros, con una velocidad punta de 120 km/h.

Fuente: PortalAutomotriz.com (07/01/2010)