También apuntan a la venta clandestina. De la venta total de autos usados, el 40% se vende bajo esta modalidad.

Los precios de los automóviles volverán a subir en el 2010, en línea con el incremento que vienen mostrando los commodities, señaló el titular de la Cámara del Comercio Automotor, Alberto Príncipe.

“Durante 2009 los precios estuvieron subiendo en pequeños porcentajes, pero en forma constante. Si los precios los tomamos en dólares, estos no subieron. Pero en pesos, fue en forma permanente”, explicó Príncipe.

El directivo sostuvo que “en el 2010 van a seguir aumentando los autos de acuerdo a los precios de los commodities que están subiendo en forma permanente”.

En 2009 los tres modelos más vendidos fueron el VW Gol, el Chevrolet Corsa y el Peugeot 207.

Al respecto, Príncipe consideró que esta gama de vehículos “siempre van a estar dentro del mismo segmento, no importa cuales. Indudablemente son marcas que están muy fijadas en el público en general, porque son las tradicionales de 1.500 y 1.600 cc., que es lo más demandado en cuanto a precio y lo que requiere una familia tipo”.

En la Argentina se venden por mes una 42.000 autos nuevos y unos 110.000 usados. Al respecto, Príncipe dijo: “Nuestro mercado es atípico, y hasta que no se regule, que estén todos los jugadores en la mesa, no vamos a poder hablar de mercado parecido con ningún otro país productor”.

“Tanto el gobierno nacional, como el gobierno de la ciudad y gobiernos provinciales no han mostrado voluntad de solución a este terrible tema. Durante el 2009 se venderán más de 1.300.000 unidades de autos usados”, puntualizó Príncipe.

Este número segmentado da que un 30 por ciento se venden en agencias y concesionarias; un 30 % entre particulares y un 40% en forma clandestina (venta con “tachitos” en las calles; en ferias que se realizan los domingos o avisos que salen en diarios, entre algunas de las metodologías que se utilizan).

Príncipe dijo que las “autoridades, tienen que darse cuenta de que las personas que operan de esa manera se llevan una parte proporcional exactamente igual a aquellos que estamos instalados, más el importe que genera el no pago de los impuestos que no vuelven a la comunidad”.

“Esto hay que decirlo con todas las letras: somos los únicos que pagamos como corresponde y estamos expuestos a cualquier dificultad que pudieran tener los vehículos que vendemos, debido a la garantía que estamos obligados a entregar al cliente. Todo esto la venta marginal no lo tiene y convierte este negocio en una competencia absolutamente desleal”, advirtió Príncipe.

Fuente: Autocosmos.com (06-01-2010)