Las ventas de automotores nuevos para el siguiente año podrían tener una caída de 700 mil unidades. Esto significaría un 2010 con un descenso de más de 10% en las ventas en el mercado mexicano en relación a los posibles 770 mil o 780 mil autos que se venderían en 2009. Ambas cifras son estimaciones del despacho de consultores IHS Global Insight.

“Este es el peor de los escenarios donde se toma en cuenta que los próximos 18 meses serán de una recuperación económica lenta y donde los nuevos impuestos jugarían un peso importante en los precios y poder adquisitivo”, explicó Guido Vildozo, analista senior para mercados emergentes.

Ayer, en un seminario donde se analizó el futuro del mercado automotor en América del Norte, expuso que varios factores incidirían en estos resultados nada halagüeños para distribuidores y las siete marcas armadoras en México.

Ahí también se mencionó un posible aumento de precios por parte de las marcas, que están presionadas por el costo de insumos como la energía y el acero, así como por los aumentos de 16% al IVA y un ISR de 30%. Ambos componentes, de la mano de una inflación que se prevé sea de más de 3% para 2010, mermarán el poder adquisitivo de miles de potenciales compradores de autos nuevos.

Tanto personas físicas, que quizá dediquen buena parte de sus ingresos al pago de deudas contraídas con anterioridad, como entidades gubernamentales y empresas tienen que ahorrar en un escenario donde la recaudación y los ingresos por ventas, de forma respectiva, serán inciertas.

Guido Vildozo dijo que a esto hay que sumarle la poca disponibilidad de crédito para la adquisición de autos nuevos los próximos 13 meses. También hizo mención de la paridad del peso mexicano frente a divisas como el dólar estadounidense, el real brasileño o el euro, desde cuyas regiones se importan más de 90% de los autos que se comercializan en México.

Analistas del seminario de IHS Global Insight explicaron que no sería sino hasta 2011 que tanto personas físicas como empresas y gobierno, vuelvan prever la opción de comprar un automotor nuevo.

Fuente: David Aguilar Juárez  – El Universal (19/11/2009)