La industria teme que la situación empeore cuando desaparezcan las ayudas estatales

Los fabricantes de coches se esfuerzan por anunciar un futuro excitante, pero se conforman con un presente mediocre. El futuro lo constituye la electricidad, y prácticamente la totalidad de las marcas en Francfort mostraron ayer sus esfuerzos, aunque no puedan ocultar que, hoy por hoy, el camino lo marca más bien una crisis que, aunque comienza a remitir, sigue temiéndose para el momento en que desaparezcan las ayudas estatales.

Los nuevos modelos eléctricos asaltaron definitivamente a la industria de la automoción. No faltó un fabricante que no mostrase sus avances en este sentido en el primer día de prensa de la 63 edición del Salón Internacional de Francfort. Sin embargo, la electricidad se vio obligada ayer, a pesar de los principales directivos de la industria, a compartir protagonismo con la crisis.

Y eso, a pesar de que la oferta era variada: Toyota ha presentado el nuevo coche de concepto Prius Plug-in Hybrid Concept, que será la versión enchufable del modelo híbrido Prius. Renault lanzó cuatro modelos de su programa Renault Z.E. que serán comercializados en 2011. Volkswagen, por su parte, develó la versión eléctrica del diminuto Up!, que llegará al mercado en 2013. Hasta Audi y BMW lanzaron coches basados en esta tecnología.

Sin embargo, todas estas novedades forman parte del futuro. Y el presente no es tan halagüeño, aunque las ayudas han permitido que se haya aliviado la “devastadora” crisis (en palabras usadas ayer por el presidente de Ford en Europa, John Fleming) y que las ventas de turismos en Europa hayan crecido durante tres meses consecutivos. Las matriculaciones alcanzaron 829.083 unidades durante el pasado mes de agosto, lo que supone un aumento del 3% en comparación con el mismo mes de 2008. En los ocho primeros meses, las ventas de automóviles en el Viejo Continente se situaron en 9,56 millones de unidades, lo que se traduce en una disminución del 8%.

El presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, resaltó que la industria aun no ha pasado la crisis, aunque, al igual que afirmara recientemente su homólogo en Nissan y Renault, Carlos Ghosn, sí cree “que se ha cruzado el fondo del valle”. Ayer Porsche, empresa que en el futuro será filial del grupo VW, anunció que cerró su año fiscal el pasado 31 de julio con una cifra de negocio de 6.600 millones de euros y una caída del 12%. El fabricante de coches más rentable del mundo vaticinó que “los próximos meses seguirán siendo difíciles”.

Estas dificultades no amedrentan a su nuevo propietario. El presidente del consejo de supervisión de VW. FerdinandPiéch, aseguró ayer que la de Porsche no será la última incorporación al consorcio y explicó a los periodistas que espera más alianzas en el segmento de vehículos industriales y que “una docena” de marcas “son más fáciles que recordar que diez”, que es el número actual. Por ello, aseguró que ya mantiene conversaciones al respecto.

El presidente de Ford en España, José Manuel Machado, indicó que las ayudas han servido para mejorar la situación de las ventas, aunque advirtió de los efectos que podría tener su fin. El directivo abogó así porque se mantengan las ayudas a la compra en el mercado español, y aseguró que el Gobierno recibe más ingresos por la vía fiscal gracias a la venta de coches de lo que se gasta por este programa de achatarramiento.

Más despidos. Ayer también hubo espacio para las malas noticias en el inmenso salón alemán. El fabricante alemán de componentes para automóviles Robert Bosch, el mayor de Europa, espera cerrar este año con una plantilla de 270.000 empleados, lo que supondrá un recorte de 10.000 puestos de trabajo en comparación con el ejercicio precedente. Bosch cuenta con un total de 12 plantas de producción en España.

Así lo anunció ayer su presidente, Franz Fehrenbach, quien aseguró que el ajuste de plantilla afectará especialmente a la división de automoción, que perderá 8.000 efectivos.

No obstante, el ejecutivo indicó que el recorte de empleo es “moderado”, ya que prevé cerrar 2009 con una caída de la facturación del 15%, que alcanzará el 20% como máximo en el área de automoción.

El principal fabricante mundial de automóviles de lujo, BMW, retrasó al año 2011 la recuperación de los niveles previos a la crisis, aunque aseguró que todavía es posible cerrar este ejercicio con beneficios. Su gran rival Daimler también se fijó ayer en ese año como punto de inflexión, según explicó a un grupo de periodistas su presidente, Dieter Zetsche. Al igual que su contrincante bávaro, la compañía de la estrella prevé cerrar en negro el segundo semestre, frente a las pérdidas del primero.

Valencia exportará ‘Fords1 a Estados Unidos. Ford venderá la nueva generación del C-MAX en el mercado estadounidense a partir de 2011, según anunció el presidente de Ford España, José Manuel Machado, en un encuentro con periodistas tras la presentación oficial del coche. La producción de este monovolumen ha sido asignada en exclusiva en la planta de Almussafes.

Tanto el C-MAX como el Grand C-MAX (de siete plazas) serán los dos primeros modelos de los diez que utilizarán la nueva plataforma.

“En Valencia no fabricaremos el Focus, puesto que la planta española se ha quedado con la fabricación del C-MAX y del Grand C-MAX, que son dos modelos que se encuentran en el segmento de mercado con mayor volumen de ventas”, explicó Machado, al tiempo que destacó que el C-MAX llegará al mercado a finales de 2010. El máximo responsable de Ford en España indicó que la producción de este automóvil en Valencia dependerá de la situación del mercado, aunque afirmó que la factoría tiene una capacidad máxima de 450.000 unidades al año y este año prevé cerrar con cerca de 330.000 unidades.

Novedades directas al concesionario.

Las primicias lanzadas ayer en Francfort no fueron todas eléctricas. Renault mostró por primera vez el modelo Fluence, la berlina que cubrirá el espacio que hasta ahora ocupaba la versión de tres volúmenes del Mégane. Opel trató de hacer olvidar su venta a Magna con la presentación de la nueva generación de su modelo más vendido, el Astra, del que depende un 33% de las ventas y que costará desde 15.900 euros.

Seat presentó el concepto de la versión familiar de su principal coche, el Ibiza. Su nuevo presidente, James Muir, dijo que su reto más inmediato es potenciar la marca fuera de España. Fiat mostró el Punto Evo, la evolución del Fiat Grande Punto. La francesa Citroen quiere el 10% de la cuota de mercado en Europa del segmento de vehículos urbanos en 2010, gracias a la llegada de los nuevos C3 y DS3, que hicieron su debut ayer.

Fuente: BAE (17/09/09)