El sector automotriz fue la industria estrella de la recuperación después de la crisis de 2002, y parece tener en cuenta cuáles son los objetivos que se deben cumplir para evitar las fluctuaciones.

Frente a un público expectante Enrique Alemañy, presidente de Ford; Aníbal Borderes, titular de Toyota; Edgar Lourençon, presidente de General Motors y Cristiano Rattazzi, conductor de la filial local de Fiat, inauguraron en La Rural el Segundo Encuentro de los Líderes, la jornada organizada por El Cronista Comercial y Apertura.

“El balance de este año es positivo mirando el contexto”, afirmó Alemañy. “Se patentarán alrededor de 500.000 unidades y la producción va a rondar las 480.000”, agregó el presidente de la marca del óvalo.

La respuesta al por qué la caída fue “sólo” del 15% llegó de la mano de Cristiano Rattazzi, que aseguró que la industria tiene que “agradecer” tener a Brasil de vecino. Agradecimiento que fue compartido por los otros presidentes de las terminales.

Brasil

“La relación con Brasil es estratégica; es inconcebible un proyecto sin pensar en la exportación”, explicó Borderes. “Cualquier proyecto hoy en la Argentina es un proyecto del Mercosur”, sintetizó el titular de la marca japonesa.

Esta situación se refleja en el caso del Agile, el modelo que “el mes que viene” GM Argentina lanzará y del cual “un 75% de la producción irá a mercados externos”, según confirmó el titular de la empresa.

Por otro lado, el titular de Fiat también le adjudicó “cierto mérito” al denominado Plan Moreno. “Motivó a la gente a que visite las concesionarias nuevamente”, aseguró.

Pese al “optimismo” que mostraron los líderes de la industria automotriz, un sector que prevé inversiones por u$s 2.000 millones para los próximos cinco años, aún quedan nubarrones que hace que los números para 2010 sean supuestos y no certezas.

Reglas claras

Los ejecutivos señalaron que para realizar el despegue necesario hacen falta reglas claras, seguridad jurídica y la apertura de nuevos mercados para eliminar la brasildependencia.

“Habría que volver a tener seguridad jurídica. Eso calmaría a las casas matrices”, explicó Rattazzi. “Eso depende o es culpa de todos, no de un Gobierno, de todos”, agregó el empresario. Y ejemplificó esa situación con que “hace 6 meses que el Gobierno no paga los reintegros y reembolsos del IVA, lo que significa un saldo a favor de las automotrices de $670 millones. “¿Cómo creen que reacciona la casa matriz ante esto?”, se preguntó.

De igual manera, Alemañy apuntó que los reintegros explican el 27% de los costos. “Queremos que las reglas que tenemos se cumplan”, agregó.

Pese a esto, parece que el sector encontró su piso de caída. Lourençon pronosticó de 2% a 6% de crecimiento. “Puede haber sorpresas si se gana la confianza del consumidor o la apertura de nuevos mercados”, completó.

Fuente: Cronista (11/09/09)