Miles de aspirantes rechazados y acusaciones de fraude empañan la iniciativa de Obama para reactivar la venta de coches.

No es oro todo lo que reluce en el flamante plan de Obama ‘Dinero por chatarra’, puesto en marcha para reactivar la decaida venta de automóviles en Estados Unidos.

El 80% de las personas que intentaron acogerse al plan han sido rechazadas y otras muchas han sido estafadas por los concesionarios.

“Muchos de los compradores están siendo presionados a pagar más de lo que habían previsto, o pueden pagar”, ha alertado Rosmery Shahan, presidenta del Consumers for Auto Reliability and Safet. “Hasta ahora, las agencias de consumidores han recibido alrededor de 30 denuncias por contratos engañosos, pero esto es sólo un pequeño porcentaje de las personas que están siendo estafadas. Algunos de ellas están siendo incluso presionados para firmar un nuevo contrato en peores condiciones”.

El Departamento de Transporte ha empezado a advertir a los consumidores de que no firmen acuerdos que les obligue a afrontar los 3.500 o 4.500 dólares que ofrece el gobierno, en caso que la operación sea rechazada, ni a admitir la pérdida de su automóvil.

Alerta a conumidores

James Wang de Orlando, Florida, compró un nuevo Honda el 18 de julio, antes que las normas del programa ‘Dinero por Chatarra’ fueran emitidas. Posteriormente, fue contactado por el vendedor quien le dijo que había sido descalificado del plan por lo que tenía que abonar inmediatamente 4.500 dólares (unos 3.150 euros).

“Me están acosando, y me están amenazando para que devuelva mi vehículo, si no van a tomar medidas en mi contra”, se lamenta Anna Causey de Carolina del Sur. Ella y su esposo canjearon su automóvil viejo por una nueva camioneta Dodge Ram en un concesionario local. Se les estimó una ayuda de 3.500 dólares en efectivo en el marco del programa ‘Clunkers’. Pero semanas después los distribuidores le llamaron para decirle que el coche viejo no se ajustaba al plan y le exigieron que “firmáramos un nuevo contrato y que pagáramos 2.500 dólares, o debíamos devolver el automóvil”.

Peter Giacalone de Nueva Jersey también quiso entregar su auto antiguo y conseguir un nuevo Volvo. “El distribuidor me dijo que uno de los requisitos es que tendría que dar 3.500 dólares de mi bolsillo para comprar el coche nuevo, y que se me devolverían siempre y cuando el concesionario recibiera el dinero del Gobierno Federal”.

La negación generalizada de las peticiones “indica que el sistema es malo”, afirma Pete McNamara, presidente de New Hampshire, asociación de distribuidores de automóviles (NHTSA). “Si el 80% fueron denegadas, eso significa que el plan se ha redactado mal, o que las instrucciones son confusas”. 
McNamara sostiene que el programa es demasiado “estricto” y hay ciertos detalles que deben cumplirse para ser aprobados. La NHTSA recibió unas 13.000 ofertas de la noche a la mañana por al menos tres errores en los “resúmenes de venta”. Además, comentó que los rechazos “no vienen con las explicaciones” para saber cuáles fueron los errores. 


La falta de firmas y pruebas de seguros o y los errores en los números de identificación de los vehículos, son algunos de los inconvenientes registrados en una lista de los 10 problemas más frecuentes que se ha publicado en www.cars.gov/dealersupport> target=_blank. El sitio web brinda explicaciones de cómo evitar un error en una transacción. 


El programa nacional llamado ‘Dinero por su automóvil chatarra’ o ‘Car Allowance Rebate System (CARS)’ ofrece incentivos de entre 2.450 y 3.150 euros para que los consumidores canjeen sus vehículos viejos por uno de mayor eficiencia en el uso de combustible. Fue aprobado en Junio pasado con 707 millones de euros y logró agotarse en los primeros días. A raíz de la exitosa convocatoria, fue renovado con 1,414 millones de euros el 27 de Julio y ha conseguido unas 250.000 ventas hasta el momento.

El organismo regulador del plan es la National Highway Traffic Safety Admin (NHTSA), que ha estipulado varios requisitos para acceder al canje, entre ellos que los automóviles viejos hayan sido fabricados antes del año 2002 y que tengan motores de alto consumo.

Fuente: El País (España) (18/08/09)