Las entidades hablan de una reactivación del 40% en los prestamos prendarios:  Las entidades líderes del sistema buscan recuperar el mercado perdido en los últimos años frente a las automotrices. Ofrecen más agilidad en los trámites y tasas desde 19% para financiar compra de vehículos. Pretenden competir con los planes de ahorro de las concesionarias y la línea para autos del Gobierno.

Con las pocas ventajas competitivas que tienen a mano, y contra los grandes jugadores del mercado, los bancos están decididos a dar pelea en el segmento automotriz y a recuperar parte de ese espacio que perdieron frente a las terminales en los últimos años. En las entidades perciben que los poderosos brazos financieros de las automotrices se empezaron a quedar sin fondeo ante la fuerte crisis de liquidez global, y que éste es un buen momento para salir agresivamente a rapiñar algo del market share que cedieron en el último tiempo. Los bancos líderes del segmento salieron a bajar las tasas de sus préstamos prendarios hasta en 5 puntos básicos, para dejarlas en un rango de entre el 19% y el 25% para plazos de hasta 36 meses. Un costo aún significativamente alto si se consideran las líneas para autos del Gobierno (con un interés del 8%) y los planes de ahorro que suelen ofrecer las concesionarias. Pero que muestra, al menos, el mayor recorte que se hizo en el sistema en los últimos dos años para una línea de individuos, y que ya está logrando algunos buenos resultados para las entidades líderes.

“Fuimos un poco más agresivos este mes, con una línea especial para prendarios, y vemos que los clientes nos están respondiendo. Buscamos darle más agilidad al trámite y bajamos la tasa en unos cinco puntos, hasta una franja de entre 23% y 30% para más de tres años. Estamos generando más prendas”, explicaron en un banco líder del sistema, que durante julio ya otorgó $ 30 millones en estas líneas. “Es, como mínimo, un incremento de 40% frente al mes pasado”, dijeron.

En todo el sistema, el stock de créditos prendarios está congelado desde hace ocho meses, y muestra en 2009 una caída de 7,8% (casi $ 600 millones). Para los banqueros, el comienzo de la reactivación recién empezó a verse después de las elecciones, y sólo en las entidades que recortaron la tasa: “Después del 28 empezó a repuntar, y a ingresar un volumen entre 40% y 50% mayor de operaciones. Al principio pensamos que sería temporario, pero viene sostenido. La gente empezó a concretar operaciones que había preferido demorar”, explicó a este diario el gerente de Car Préstamos prendarios del Standard Bank, Agustín Grondona. En su sector hoy ofrecen líneas al 19% a un año; al 20,95% a tres años, y al 24% a cinco años. Junto a ellos bajaron sus tasas el Santander (al 21% a tres años) y Cetelem, el brazo de “prendarios” de BNP Paribas (del 26,90% al 23,90% a cuatro años). En estas entidades también especulaban con una medida similar en el HSBC, aunque desde éste banco no la confirmaron.

Para el gerente de Crédito Auto de Cetelem, Pablo Ardanaz, “el driver fundamental para abaratar las tasas fue la baja en el costo del fondeo: en los certificados de depósitos, de 10%; en los calls (la tasa de préstamos entre bancos) y hasta en fideicomisos”, explicó. Y contó que en su entidad la reactivación es visible desde mayo: de unos 39.131 vehículos en abril, pasaron a colocar 40.058 y 43.802 en los meses siguientes. Posiblemente -dice-pueda verse otra reducción en los próximos días: “En los últimos meses hubo una baja generalizada en el mercado, y tengo entendido que va a continuar. Nosotros sólo nos hemos aggiornado un poco frente al resto, porque ya teníamos un producto bastante competitivo”, agregó Ardanaz.

En los bancos sostienen que, actualmente, la mayor competencia que tienen sus productos es el plan oficial para Okm y las líneas de ahorro de las terminales. En una de las grandes automotrices del país explicaron que, cada mes, entregan entre 4.600 suscripciones de plan de ahorro, contra unos 300 y 400 planes del gobierno. “Son cosas distintas: el plan oficial es atractivo por la tasa del 8%, y el anticipo de 20% del valor del auto; pero los requisitos del crédito no son tan blandos y sólo permiten comprometer hasta un 30% del salario”, contó. El plan ahorro, en cambio, no tiene interés, aunque la “cuota parte” incluye algunos gastos administrativos (no mayores al 14% a lo largo de siete años) y se ajusta con el valor que va tomando el auto en el período de financiamiento.

Fuente: Cronista (30/07/09)