Arrancó el segundo semestre y la industria automotriz busca subir una marcha. Es que el último mes de la primera mitad del año dejó un margen para la esperanza: en junio último se patentaron 43.802 vehículos, que, si bien representa una merma de más del 10 por ciento contra igual período de 2008, implica un avance del 9 por ciento respecto de mayo de este año. Por eso, julio podría tener un “cierre parecido, entre las 43.000 y las 45.000 unidades”, según reveló a RPM Dante Álvarez, presidente de Acara, entidad que nuclea a los concesionarios. Además, el ejecutivo se refirió al rol de la financiación en la expansión del mercado, adelantó una extensión del plan del Gobierno y aseguró que si hay una corrección en los precios, “debería ser hacia la suba”.

¿Cuáles son las previsiones para lo que resta del año?

Julio se comportó, en patentamientos, similar a junio, y puede que tenga un cierre parecido (entre 43.000 y 45.000 unidades). La concreción de operaciones nuevas quizá haya bajado un poco producto de las vacaciones, porque la gente que se toma vacaciones es la que compra autos. Proyectando hacia a fin de año, creemos que vamos a llegar a las 500.000 unidades, que representaría una caída del 18 por ciento respecto de 2008.

¿Qué segmentos traccionan el mercado?

Principalmente, los coches chicos. En 2008 la tendencia era que se acotara el mercado de los autos pequeños y se agrandara el de los medianos. Pero se revirtió en el segundo semestre del año pasado y a partir de este se acentuó. Hoy, el segmento de entrada representa el 60 por ciento, los medianos el 30 por ciento y el resto el 10 por ciento.

Pensando en un escenario post crisis, ¿cuál es el techo?

Sin la crisis global, el país tendría que haber seguido creciendo hasta un piso de 750.000 unidades. No para este año, pero sí en un tiempo.

¿Y para dar un salto mayor?

No se necesita tanto un volumen de inversión en infraestructura, sino financiación y leasing. Brasil, México y Europa (ni hablar en los Estados Unidos) tienen un 30 por ciento de leasing, y acá es una herramienta que no se usa: es sólo un 1 por ciento. A pulmón podríamos haber llegado en tres o cuatro años a las 750.000 unidades, pero sin las herramientas que tienen los mercados desarrollados, es imposible seguir subiendo. Tenemos que aggiornar el tema impositivo para que el leasing sea una verdadera ventaja y no una carga.

¿Y en cuanto a la financiación?

En Brasil, el 70 por ciento de los vehículos que se venden son financiados. En la Argentina es sólo el 30 por ciento, incluyendo los planes de ahorro y el plan del Gobierno. O sea que lo genuinamente financiado no llega ni al 15 por ciento. Mientras que en la década del ’90 llegamos a tener un  70 por ciento financiado. Pero desde 2001 la gente tiene temor de endeudarse con los bancos. Y cuando eso empezó a aflojarse, las tasas se volvieron inaccesibles.

Para muchos, el plan del Gobierno no cumplió con las expectativas, ¿qué evaluación hace?

Creo que sigue siendo una herramienta válida. Yo calculo que debemos haber vendido entre 20.000 y 30.000 planes. Y en los próximos días se va a intensificar su publicidad, no por parte del Estado, sino de los concesionarios y terminales, porque es una opción atractiva. Además, se le va a dar una vuelta tuerca y se agregan dos variantes: era 20 por ciento al contado y 80 por ciento financiado, y se añade 30/70 y 50/50. El problema era que, al tener una gran parte financiada, era difícil cumplir con los requisitos.

¿Cómo cree que evolucionarán los precios de los coches?

No creo que los precios bajen más. Como consecuencia de la crisis hubo acumulación de stock que había que vender mediante bonificaciones y descuentos. Pero los stocks ya salieron y los precios bajaron. No van a bajar más. De hecho, si hay una corrección debería ser a la suba, sobre todo porque el real y el euro se valorizaron frente al peso, e importarlos vale más caro. No da para bajar más.

Fuente: Cronista (