Créditos para cambiar autos antiguos por un 0 km. El estímulo estatal llega a mil millones: El programa fue bautizado como “Dinero por su carcacha”. Busca retirar del mercado vehículos que consumen mucho combustible y, de paso, vender unos 250 mil nuevos. El préstamo será de hasta 4.500 dólares por persona.

El gobierno de Estados Unidos lanzó el programa “Dinero por su carcacha” (“Cash-for-clunkers”), una suerte de plan canje que consiste en dar dinero al consumidor para cambiar su auto viejo por uno nuevo. Se destinarán 1.000 millones de dólares para impulsar la venta de automóviles que se había desplomado durante la recesión y, a la vez, quitar de la calle los vehículos que afectan al medio ambiente. Los consumidores pueden recibir una ayuda de hasta 4.500 dólares. La administración Obama espera sacar de circulación unos 250 mil vehículos y camiones. El plan fue aprobado por el Congreso y ayer entró en vigor hasta noviembre.

El secretario de Transporte norteamericano, Ray LaHodd, precisó que espera que las atribuladas automotrices estadounidenses cuenten ahora con el tan necesitado estímulo. Agregó que unas 16 mil concesionarias ya aplicaron, para participar del plan, el 80% del total de la red minorista.

La crisis financiera obliga al gobierno de Obama a impulsar aún más la demanda de autos. Las ventas de autos y camionetas cayeron en 2008 a 13,2 millones de unidades contra un promedio de 16 millones en la última década. General Motors y Chrysler tuvieron que pasar por una breve convocatoria de acreedores para tomar algo de oxígeno financiero.

El nombre oficial del programa es CARS (autos, en inglés, y siguiendo la sigla Car Allowance Rebate System).

El Parlamento aprobó el plan a comienzo de mes y ayer se conocieron las condiciones específicas para las concesionarias y los consumidores.

Para acceder a este programa de canje, el auto tiene que tener menos de 25 años y debe estar registrado o asegurado a nombre del interesado hace al menos un año. Se buscará cambiar especialmente aquellas unidades con más consumo de combustible.

El crédito oficial rondará entre 3.500 y 4.500 dólares, dependiendo del modelo al que se aspire.

El concesionario deberá establecer un valor estimado de descarte del vehículo. El comerciante se queda con 50 dólares y el resto es para el vendedor.

El programa funcionará hasta que el gobierno gaste los mil millones de dólares en los reembolsos o hasta el 1 de noviembre, lo que llegue primero.

La iniciativa provocó algunas críticas. La Automotive Aftermarket Industry Association dijo que el programa destruye prematuramente vehículos viables y observó que, de todas formas, los clientes tienen que calificar para un préstamo si quieren comprar un auto nuevo.

El incentivo encubierto es que se dará a los autos a canjearse un valor superior al de mercado.

EL FUTURO DE GM y CHRYSLER.

El gobierno estadounidense reiteró que quiere minimizar su presencia en los fabricantes de automóviles General Motors (GM) y Chrysler, pero aclaró que no venderá la totalidad de su participación en 2010.

Ron Bloom, responsable del comité gubernamental que supervisa las operaciones de GM y Chrysler, dijo que aunque el gobierno quiere vender sus acciones lo antes posible, tampoco quiere desprenderse de toda su participación en los fabricantes.

“No esperamos vender la totalidad de la participación”, declaró Bloom durante una vista del Panel de Supervisión del Congreso celebrada en Detroit.

El Departamento del Tesoro posee el 60,8 por ciento de General Motors (GM) y el ocho por ciento de Chrysler, tras prestar a las dos empresas unos 70 mil millones de dólares para su reestructuración y salida de la quiebra.

Fuente: Crítica (28/07/09)