El nuevo modelo de Renault constituye el primer anuncio en la industria automotriz local después de la ola de inversiones que, entre 2003 y 2007, generó desembolsos por más de US$ 1.200 millones. La francesa iniciará la producción del nuevo auto a fines de 2010, para comenzar a comercializarlo a principios del siguiente año. Se proyecta ensamblar 30 mil unidades anuales, de las cuales se exportará el 80%: 70 a Brasil y el resto a los mercados de la región. El nuevo producto tendrá 50 por ciento de integración local, medida en valor de las piezas.

Esto generará un equivalente a $ 470 millones anuales en compra de piezas a proveedores nacionales. También implica un espaldarazo de la matriz a la filial local, que en 2008 produjo un total de 73.336 vehículos en su planta de Santa Isabel, en la provincia de Córdoba (lo cual se tradujo en un crecimiento de 10,6% contra los volúmenes de 2007). Además, entre 2007 y 2009, la francesa invirtió $ 250 millones en esa instalación para centralizar la producción regional del Clio II, la última fase del utilitario Kangoo y, sobre todo, el Symbol, sedán mediano que, en su gama de productos, sustituyó a la versión cuatro puertas (con baúl) del Clio.

Fuente: Cronista – Cont. entrevista a Dominique Maciet (24/07/09)