La Asamblea Nacional de Venezuela, dominada casi completamente por el oficialismo, comenzó a evaluar ayer un proyecto de ley que busca fijar los precios de los automóviles nuevos, como parte de la ofensiva legal que impulsa el gobierno de Hugo Chávez para regular la economía y el sector privado.

El texto busca normar también la compra y venta de vehículos con hasta dos años de uso, cuyo precio en el mercado venezolano puede llegar a triplicar al internacional, una distorsión que el Ejecutivo vincula a la especulación de ensambladoras y concesionarios.

“Estos señores verdaderamente son unos descarados, unos inmorales, unos señores que han venido atracando al pueblo de Venezuela descaradamente y que nosotros tenemos que regularlo definitivamente”, dijo el diputado Elvis Amoroso, que lidera la comisión encargada de redactar la iniciativa legal.

El proyecto contempla la creación de una comisión mixta que fijará los precios de los vehículos nuevos tomando en cuenta como variables las divisas otorgadas a precio oficial –en medio del control de cambios vigente–, los costos de producción, los impuestos y controlando los márgenes de ganancia de los vendedores.

Además, se desincentivará la compraventa de vehículos de hasta dos años de uso aplicando “un impuesto equivalente a tres veces el precio sugerido en el momento de su adquisición como nuevo”, según el borrador.

El sector privado criticó la medida, asegurando que más controles y sanciones agravarán los problemas en el mercado automotor, cuyas ventas se desplomaron 50% en el primer semestre tras cinco años de entregas récord al calor de la bonanza petrolera.

“Intentan con decretos tratar de mejorar, y no dudo de su buena fe, las distorsiones del mercado económico, pero esa no es la manera”, dijo Fernando Morgado, presidente de Consecomercio, principal gremio comercial del país.

La ley afectará a General Motors, Ford y Toyota.

Fuente: Cronista (23/07/09)