El plan de Volkswagen AG de comprar el negocio automotor de Porsche Automobil Holding SE enfrenta nuevas complicaciones relacionadas con una potencial obligación fiscal de miles de millones de dólares, así como crecientes tensiones entre ambas partes, aseguran fuentes al tanto.

Durante el fin de semana, ambos lados trataron sin éxito de encontrar una manera de esquivar un pago fiscal que produciría la venta de la operación de vehículos deportivos de Porsche a ­Volkswagen, la parte central de una venta tripartita que también incluye a Qatar, dijo una fuente cercana.

En caso de no resolverse, el asunto podría poner en peligro el acuerdo en su forma actual, dijo esta persona, lo que obligaría a Porsche a encontrar otra solución a sus problemas de liquidez.

VW cuestionó la importancia del tema fiscal, y un portavoz lo llamó “una maniobra clara para truncar un negocio sensato”.

La transacción de Porsche con Qatar, que le daría al emirato una participación sustancial en la compañía alemana, también ha sido puesta en duda, dijeron las fuentes. No está claro si la gerencia tiene suficientes votos en la junta supervisora de Porsche para conseguir la aprobación para la venta en dos fases antes de la reunión de la junta prevista para el jueves en Stuttgart.

Algunos miembros de la familia propietaria de Porsche se resisten a vender una participación en su holding a Qatar y han preferido en su lugar vender sus opciones sobre acciones de Volkswagen que controla Porsche. Pero Qatar insiste en quedarse con una participación de Porsche como parte de cualquier acuerdo, dijo la fuente.

Esta discordia, así como el número de problemas significativos que aún deben resolverse, significa que podrían pasar meses antes de que se consiga un acuerdo final, si lo hay, dijeron fuentes cercanas. La porción del negocio de VW ni siquiera estará bajo votación el jueves, dijeron estas personas.

Porsche, bajo el mando de su presidente ejecutivo Wendelin Wiedeking, inicialmente trató de ganar el control de VW, pero la deuda que acumuló en el proceso acabó siendo demasiada. Ahora, ambas partes negocian una venta en dos partes que traspasaría la propiedad total de la unidad automotriz de Porsche a VW en el plazo de un año.

La potencial obligación fiscal proviene de la creación del holding de Porsche hace varios años como parte de la toma de control abortada. Las reglas fiscales podrían impedir que Porsche se desprenda de su división automotriz por un período de tiempo sin incurrir una factura fiscal importante.

La nueva incertidumbre deprimió las acciones de ambas compañías ayer. Volkswagen cayó 5,4% en Francfort y Porsche perdió 6,1 por ciento.

Fuente: La Nación (21/07/09)