A seis meses de la implementación del plan del Gobierno para la compra de un 0 km, ¿hay que ver el vaso medio vacío o medio lleno? Los detractores de la Presidenta se ríen: “Hasta ahora hubo mucho ruido y pocas nueces”, y vaticinan un rotundo fracaso. Los defensores, en cambio, apuestan a un segundo semestre donde el volumen de ventas se consolide y el plan estímulo, financiado por la ANSES, repunte.

Los numeros mandan

Apenas el 13,5% de los autos vendidos a través de planes de financiación se canalizan bajo el estímulo propuesto por el Gobierno. Así lo indica un informe sobre la actividad de la Asociación de Concesionarios de Autos de la República Argentina (ACARA). Del documento también surge que la cantidad de vehículos nuevos vendidos por financiación, disminuyó casi un 25% entre mayo y junio de este año, comparado con el mismo período de 2008. De 12.621 unidades prendadas, un total de 1.699 fueron comercializadas bajo el plan armado por ACARA y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. “El balance que hago es positivo aunque no el óptimo, porque hoy quienes quieren acceder a un auto 0 km pueden hacerlo bajo una alternativa sumamente ventajosa si la comparamos con otras opciones de créditos bancarios disponibles en el mercado”, señala Dante Alvarez, presidente de ACARA.

La financiación, hay que decirlo, es la mejor: el 80% –en 48 meses/cuotas– con una tasa del 8% anual, cuando en el mercado varía entre 27 y 32%.

Los sueños desilusionan.

Cuando se presentó el programa, a principio de este año, tanto los directivos de los concesionarios como los funcionarios del Gobierno auguraban un cupo de 100 mil unidades financiadas por la ANSES –y su Fondo de Garantía de Sustentabilidad– a lo largo de 2009. Sin embargo, el plan del Gobierno no tuvo el éxito esperado: seis mil autos vendidos, aunque en los últimos meses la adquisición de vehículos pesados creció.

“Indudablemente, no funcionó como esperábamos.

La respuesta del Gobierno fue rápida, pero no se instrumentó como se debía. El plan sufrió constantes modificaciones, lo cual minó la ansiedad del consumidor. Estas acciones se deben elaborar de una sola vez, de forma clara y precisa, con trámites que tengan agilidad y retengan al comprador”, analiza Alberto Príncipe, presidente de la Cámara del Comercio Automotor.

Cuestión de comisiones .

Siempre en off, los vendedores dicen que no les conviene ofrecer el plan del Gobierno porque reciben una comisión del 0,3%. Además, con vehículos baratos las cifras de las comisiones rozaban apenas los $ 600. Es decir, con todo el tramiterío y el papelerío que tiene que llevar adelante, el vendedor termina perdiendo plata. Aseguran que para solucionar este tema, deberían poner vendedores especializados en el Plan del Gobierno, con un sueldo aparte, y eso no es viable para las concesionarias. Ese es el escenario de Capital Federal y el Gran Buenos Aires. En cambio, en el interior la situación es más cómoda, porque no hay tanta afluencia de clientes y se celebra cada auto vendido.

La comunicación falla.

En la Asociación de Fábricas de Automotores de Argentina (ADEFA) deslizan que hacer un balance de los resultados del plan es complejo, ya que cada terminal registra niveles de ventas desparejos. Pero aseguran que la Casa Rosada se apuró en lanzar el plan. “Las condiciones son excelentes –responde un gerente–. ¿En qué lugar del mundo entregan un 0 Km al 8% anual, financiando el 80 por ciento del vehículo? Pero la comunicación fue pésima”.

La comunidad empresarial lo analiza así: “El Gobierno sufre de ‘anunciedad’; es decir que al anuncio le suman un alto condimento de ansiedad”.

Como efecto colateral, varias automotrices optaron por comunicar los planes oficiales de compra de 0 Km como propios. “Es que la gente no le cree al Gobierno”, se justifican en la terminal que más unidades vendió hasta el momento.

Una decisión vale más que mil palabras.

Fuente: Perfil (18/07/09)