La nueva General Motors fue lanzada el viernes (10 de julio), menos de seis semanas después de su sonada quiebra, prometiendo hacer de la clientela su prioridad absoluta y ofrecer vehículos que consuman menos gasolina.

«La nueva empresa General Motors inició su actividad hoy (por el viernes) con una nueva estructura, un equilibrio más sólido y un renovado compromiso de poner a los consumidores en el centro de todo lo que haga», anunció el grupo al día siguiente de la última autorización de la Justicia estadounidense a su plan de salida de la bancarrota.

Cuatro marcas

El ex número uno del mundo del automóvil se concentrará en cuatro marcas -Buick, Cadillac, Chevrolet y GMC- abandonando las marcas consideradas no rentables como Saturn, Pontiac y Hummer en Estados Unidos, y Opel y Saab en Europa. GM Renace con el 30% menos de efectivos y sólo conserva sus activos más sanos, con un universo de accionistas profundamente modificado. El Estado norteamericano detenta el 60,8% del grupo y el canadiense un 11,7%, a cambio de los fondos públicos adelantados. El sindicato del automóvil UAW detenta el 17,5% y los acreedores el 10%.

Los dirigentes de la nueva GM -su director general, Fritz Henderson, y el presidente del consejo, Ed Whitacre- aseguraron que para el centenario fabricante comenzaba una «nueva era» y se comprometieron a vender «los mejores vehículos del mundo» en términos de calidad, diseño y ahorro de gasolina. «Queremos aprovechar la intensidad y la rapidez de las últimas semanas para transformar esta empresa», señaló Henderson, quien hacía alusión al acelerado proceso judicial desde la decisión del grupo, el 1 de junio, de ponerse bajo la protección de la ley de quiebras.

Fuente: Ambito Financiero (11/07/09)