Autorizaron la venta de los principales activos de la automotriz General Motors:  La nueva empresa comenzará a operar el próximo jueves

El juez del tribunal de quiebras de Manhattan, Robert Gerber, encargado del caso de General Motors, autorizó la venta de los mejores activos de la compañía a una nueva entidad en la que el accionista mayoritario será el gobierno de los Estados Unidos, según informa The New York Times.

El juez señaló que la venta “evitaría la muerte del paciente en la mesa de operaciones”.

General Motors, que se acogió a la bancarrota el pasado 1o de junio, argumentó que la compañía se vería forzada a la liquidación si no se aprobaba la venta. Por su parte, el gobierno de los Estados Unidos aseguró que abandonaría el apoyo financiero a General Motors si no se llegaba a un acuerdo para la venta antes del 10 de julio. Gerber, señaló en su fallo de 95 páginas, que “si GM procede con una liquidación, no habrá nada no sólo para los tenedores de acciones sino tampoco para los acreedores no asegurados”.

Con esta autorización judicial, la nueva General Motors, que nacerá el próximo jueves, operará con las partes más saneadas de la compañía, como las marcas Chevrolet -que tiene una planta en Rosario, Santa Fe, que emplea a 2.200 personas- y Cadillac, que cuenta con una plantilla menos cara, una red comercial menor y poca deuda. El resto de la compañía seguirá el proceso de liquidación bajo las normas de quiebra.

En la audiencia, que duró tres días y concluyó el 2 de julio, algunos pequeños tenedores de bonos objetaron el acuerdo, pero ninguno de los ofertantes presentó una alternativa, y la centenaria automotriz advirtió sobre consecuencias “catastróficas” para la industria si se bloqueaba la venta.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos acordó conceder u$s60.000 millones en financia-miento a la nueva compañía -incluidos los u$s50.000 millones ya propuestos- que le daría al gobierno de Obama el 60% de las acciones de la nueva entidad. De esta manera, más de la mitad de las acciones quedan en manos del estado norteamericano, un 17,5% para el Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz estadounidense, el 11,7% para los gobiernos de Canadá y Ontario, mientras que la vieja GM mantendría un 10 por ciento.

La aprobación de la venta marca la segunda gran victoria para el grupo de tareas del gobierno que se encarga de la industria automotriz. El mes pasado, el estado norteamericano ayudó a negociar la venta de Chrysler a un grupo liderado por la italiana Fiat, que se quedó con un 20% de las acciones. Otras empresas como Ford y Nissan, si bien no han recibido ningún tipo de salvataje, han obtenido préstamos del gobierno de Obama, como en junio pasado, cuando recibieron u$s7.500 millones para invertir en el mejoramiento del rendimientos de los combustibles.

Mientras tanto, por estos días GM Europa está tratando de cerrar la venta del 55% del capital de la marca alemana de automóviles, Opel, a manos de la empresa de autopartes canadiense Magna. También, hace dos semanas, la filial europea de GM firmó un acuerdo preliminar para vender Saab Automobile al fabricante de automóviles de lujo sueco Koenigsegg.

Fuente: BAE (07/07/09)