La empresa brasileña Europarts y las firmas argentinas Stein, King y Taranto pelean por quedarse con la fabricante de autopartes radicada en Rosario.

La disputa por la autopartista rosarina Mahle continúa. Como si fuera la compañía más rentable del sector, la caída de la exclusividad que detentaba el grupo brasileño Europarts, atrajo a nuevos interesados.

Como el Ministerio de Trabajo de Santa Fe decidió extender hasta el 31 de julio la conciliación voluntaria, las compañías argentinas Stein, King y Taranto volvieron a negociar por la fábrica rosarina de aros de pistón. En el mercado afirman que estas firmas tienen más respaldo y garantías que Europarts –que continúa buscando una entidad financiera que le preste alrededor de $ 50 millones–, pero como son menos “populistas” que el grupo brasileño no se hacen cargo de la autopartista porque “esperan una ayuda de la Nación”.

Este apoyo oficial se podría traducir en la afirmación que Norberto Taranto le hizo a El Cronista días atrás. El empresario local afirmó que, mientras los brasileños no calificaban para acceder al crédito del Banco Nación, su compañía ya tenía un desembolso de la misma entidad financiera “pre aprobado” para la misma operación.

Por otro lado, las fuentes consultadas aseguran no comprender la estrategia de los alemanes dueños de Mahle. “La empresa no opera, pero tampoco la ceden para poder ser vendida”.

Cuando en el mercado señalan a los empresarios alemanes como incapaces de ceder en la negociación se refieren a dos puntos en particular. El primero, que la venta incluya Perfect Circle, la marca líder de Mahle Argentina. El segundo punto es la comercialización.

Mahle Argentina le vendía su producción semi terminada a una fábrica del mismo grupo alemán en los Estados Unidos. Pero la crisis automotriz en el país del norte paralizó la planta, por lo que Mahle Argentina no tiene donde colocar su producción. Es por eso que todos los interesados le reclaman al grupo alemán seis meses de contrato, mientras se regeneran nuevos compradores.

Mientras las negociaciones entre los privados se suceden, se está solicitando poner en marcha la maquinaria de la planta para que quien la compre no tenga que enfrentar deterioro en la capacidad instalada.

Crédito blando y apoyo local

“En épocas de crisis, los bancos oficiales deberían ser más blandos para otorgar crédito para la producción”, afirmó a El Cronista Ramiro Vasena, titular del grupo brasileño que quiere quedarse con Mahle.

Mientras continúa negociando, y pide “aclarar el panorama”, el ejecutivo de Europarts dijo que “Mahle debe esforzarse si quiere vender, el Gobierno también si es que efectivamente quiere que no se cierre y, nosotros, obtener las garantías”.

Vasena es señalado por sus competidores como un empresario con poca capacidad de pago, situación que el ejecutivo desmiente: “Mientras yo tenga la firma, cada peso que se pida va a ser devuelto” promete.

Consultado por la posibilidad de solicitar un crédito al Banco de Desarrollo de Brasil (BNDES), dijo que “cada banco, en cada país, debe apoyar las inversiones productivas”.

Por último, Vasena insistió en que su propuesta es “la única” que no contempla despidos. “Vamos a generar otros productos de fundición para mantener a los 540 empleados que tiene la fábrica”, aseguró el empresario.

Fuente: Cronista (06/07/09)