Las paritarias salariales pos elección: Los mecánicos del SMATA serán los primeros en sentarse a negociar. Le seguirá el sector del calzado. El objetivo será incorporar el aumento otorgado al porcentaje para todo el año. Los ferroviarios ya piden el 25 por ciento.

Los sindicatos retomarán las negociaciones salariales en los próximos días con la premisa de acordar aumentos porcentuales para el segundo semestre del año. La nueva ronda de paritarias comenzará en las automotrices, el transporte de pasajeros y el calzado, y coincidirá con el cierre de las discusiones de los metalúrgicos y los camioneros, que quedaron pendientes hasta después de las elecciones. La Fraternidad ya pide el 25%, y el Gobierno marcó un techo del 15% para no alimentar la inflación.

El segundo ciclo de negociaciones del año no tendrá una pauta definida por el impacto dispar de la crisis según las actividades, pero en todos los casos se buscará que las próximas subas sean remunerativas, a diferencia de las pactadas por suma fija durante la primera mitad del año.

La discusión arrancará en el sector automotor, uno de los más golpeados por la crisis. El sindicato de mecánicos (SMATA) deberá negociar con las terminales un nuevo acuerdo con vigencia a partir del 1 de julio. Para el primer semestre, el gremio acordó con las fábricas un pago de 1.200 pesos que se aplicó en seis cuotas de 200 pesos. “Queremos pasar a los básicos de convenio un aumento porcentual para recuperar el poder adquisitivo y recomponer el deterioro que tuvo el salario estos meses”, anticipó el secretario gremial del sindicato, Ricardo Pignanelli.

A mediados de julio reabrirá la paritaria de la industria del calzado. El sindicato de trabajadores (Uticra) y la cámara del sector (CIC) fueron los primeros en acordar un aumento este año. La suba fue del 10% y la vigencia se pactó entre abril y agosto. Aunque el nuevo aumento deberá regir a partir del 1 de septiembre, el jefe de Uticra, Agustín Amicone, dijo que buscará arrancar con la negociación el 16 de julio.

“La idea es empezar con tiempo para tener todo acordado cerca de la fecha (del cierre del acuerdo de marzo). El pedido no está definido, pero como base queremos algo que supere el aumento anterior y que esté integrado en los básicos de convenio. Los aumentos no remunerativos perjudican los aportes a la obra social”, comentó Amicone. Se trata de una paritaria que abarca a cerca de 40 mil operarios de todo el país.

Los sindicatos del transporte, por su parte, se sentarán a negociar con las cámaras patronales y el Gobierno la primera semana de agosto. Los colectiveros de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), los maquinistas de trenes de La Fraternidad y la Unión Ferroviaria acordaron en mayo el pago de una suma fija de entre 300 y 400 pesos (de acuerdo con la categoría de cada trabajador) hasta agosto.

El jefe de La Fraternidad, Omar Maturano, anticipó a este diario que pedirá una suba del 25 por ciento. El dirigente explicó que el aumento deberá tener vigencia retroactiva al 1 de febrero: el acuerdo que debió regir a partir de ese mes fue reemplazado por el incremento no remunerativo.

La paritaria en el transporte de pasajeros fue digitada por el Gobierno. El aumento de suma fija se acordó en trenes, colectivos y subte gracias a una partida de subsidios gestionada por la Secretaría de Transporte. De este modo se evitó una suba de tarifas en plena campaña electoral. Para la nueva paritaria, el Gobierno deberá decidir si entrega más subsidios o acepta un aumento tarifario, aunque ya sin la presión del período preelectoral. Empresarios y sindicalistas reconocieron por lo bajo que, tarde o temprano, el Ejecutivo deberá reducir los aportes estatales y validar un ajuste de tarifas.

En el resto de las negociaciones el Gobierno se garantizó un segundo semestre pacífico, con subas no remunerativas de mayor vigencia. El criterio de suma fija se aplicó en el sindicato de comercio, que acordó el pago de 300 pesos hasta enero próximo. En cambio, los bancarios lograron una suba cercana al 20% que regirá hasta fin de año. Y los sindicatos de la construcción (UOCRA) y de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) pactaron incrementos cercanos al 15%, que llegarán a mayo del año próximo.

Fuente: Crítica (29/06/09)