Cayó el consumo local y se dificultan mucho las exportaciones a Brasil. Denuncian el ingreso de neumáticos de bajo precio y calidad.

El escenario del sector productor de neumáticos podría sintetizarse con pocas cifras. En el primer cuatrimestre de 2009 el consumo en el país bajó un 39,7%; la producción, un 13,8% y las exportaciones, un 16,1% mientras que las importaciones se redujeron un 64,8%, según un estudio de abeceb.com.

El economista Maximiliano Scarlan, analista del sector automotriz de la consultora, advierte que “las ventas cayeron un 40 %, pero hay faltantes porque la restricción para importar también afecta a los productos que no se fabrican acá. Hay empresas muy grandes que no tienen repuestos para dar su servicio posventa”.

“Las licencias (de importación) no son automáticas y hay retrasos de hasta 60 días; en mayo aún se sentían las faltas, lo cual contribuye a bajar las ventas. El 95 % de lo que se produce acá es para automóviles y camionetas”. El repuesto para pesados llega en su mayoría de Brasil. “Buena parte de lo importado complementa la oferta necesaria en cuanto a diversidad, pero también se sigue viendo el producto importado muy barato, de menor calidad, que compite con la producción local”, admite.

Según Scarlan el peso del importado en el mercado local es hoy del 30%, contra un 52,7% de 2008, “cuando la producción cayó mucho más que las ventas. En 2007 ya había sido afectada por la caída de las exportaciones y el año pasado se desbarrancó por el conflicto con el campo, la sequía y luego la crisis internacional”.

El titular de la Cámara Argentina del Neumático, Daniel Benvenuti –presidente de Bridgestone-Firestone– informa que en lo que va de 2009 la caída de las ventas de todo el sector es de un 46% acumulado, incluyendo mayo, en el mercado de reposición, y de un 28% en el abastecimiento a la industria. Las cubiertas de coches bajaron un 20%; las de camionetas entre un 25% y 27%; las de camiones un 40% y para maquinaria agrícola, del 50% al 60%.

“Lo primero que dejamos de comprar es la cubierta del coche, estiramos su rendimiento a costa de una menor seguridad. Y el transportista, al bajar tanto la actividad, tiene flota ociosa, le saca la cubierta al vehículo que está parado para renovar la del que está trabajando”, explica.

Bridgestone-Firestone y Pirelli, dos de las tres fabricas locales, son multinacionales con grandes plantas en Brasil. La tercera empresa es Fate, que sólo produce localmente y no importa. Entre las tres ocupan a 3.800 personas. “Hay 800 productos, producir todo acá es imposible o costosísimo. Pero ahora se está entorpeciendo el normal intercambio y nuestra exportación. Lula es muy inteligente y no tomará medidas hasta que pasen las elecciones, pero tememos que luego Brasil nos cierre las puertas”. Otro problema: el flete que va cargado pero regresa sin carga encarece los costos del producto final.

“Permitir que ingrese esa mercadería es disparar de muerte contra la producción nacional”, asegura Benvenuti al denunciar que “cualquier aventurero puede importar, sólo se demoran las licencias por eso en los primeros meses bajó la importación y ahora se vuelven a ver. Hay una empresa que no produce nada en el país, sacó licencia y hoy llena las góndolas de un hipermercado con neumáticos chinos baratos. En Brasil esto se consideró dumping la semana pasada y está penalizado. Necesitamos un recurso rápido que frene esta situación”.

“Bridgestone tiene a mayo un balance comercial positivo de US$ 18 millones, pero si dejamos de exportar podemos vernos obligados a reducir el plantel y van a lograr lo mismo que quieren impedir”, alerta.

Apoyo sindical El secretario general del sindicato del neumático (SUTNA), Pedro Wasiejko, coincide en que la industria se resintió mucho y aporta un dato: “Las importaciones pasaron de un promedio de US$ 170 millones, entre 2002 y 2006, a US$ 432 millones en 2008, por lo que el saldo comercial del sector fue negativo en US$ 214 millones, casi igual al total de exportaciones que fue de US$ 218 millones”.

“Hay que garantizar el pleno empleo”, se preocupa Wasiejko.

“Apoyamos las medidas tomadas por el Ministerio de la Producción pero estamos conversando para que haya un acuerdo que permita un buen equilibrio con Brasil y para que, igual que allá, se pueda detectar y penalizar el dumping”.

Y confirma que “está ingresando mercadería china de baja calidad y costo”.

Y dice compartir con la empresa Fate la opinión de que “acá podría producirse mucho más, no todo, pero se puede ampliar mucho más la gama de productos y tendríamos pleno empleo. Pero cualquier medida del Gobierno debe estar apoyada por las empresas”.

  Podría producirse mucho más, no todo, pero se puede ampliar más la gama de productos y habría pleno empleo.

  Bridgestone-Firestone y Pirelli son multinacionales. La tercera fábrica es Fate, que sólo produce localmente y no importa.

ESCENARIO

A contramano

Llama la atención que a lo largo de la década, la producción local de neumáticos haya tenido un crecimiento mucho menor al de la industria en general.

Y si se lo compara con su pariente directo, la industria automotriz, la comparación es más odiosa: ésta experimentó un crecimiento del 275% entre el año 2002 y 2008, en tanto la del neumático sólo lo hizo el 21,5% en esos años (el cálculo surge de comparar las cifras de ADEFA y SUTNA).

El último año de crecimiento interanual positivo del sector fue el 2006 (2,1% respecto a 2005), año récord con 12.286.866 unidades y ocupación de más del 90% de la capacidad instalada.

Ese año la industria automotriz creció 32,2%, con un 49 % ocupación de su capacidad instalada. La falta de inversiones adecuadas podría explicar parte de esta escasez. La facilidad para la importación completó el desfasaje.

Fuente: Clarín (28/06/09)