Considerada uno de los emblemas de la industria nacional, la autopartista Basso S.A. comenzó a sentir en carne propia los embates de la crisis internacional. La caída del 30% en la demanda mundial de las válvulas y repuestos para motores de competición y alta perfomance que se fabrican en Rafaela fue el principal motivo por el que el directorio de la compañía, dirigida por José Luis Basso, decidiera “frenar” por una semana sus procesos de producción. Ante esta situación, los responsables de la autopartista resolvieron “adelantar vacaciones” y suspender provisoriamente a parte de su personal.

Se trata de una medida que afecta principalmente a los empleados de Motor Parts –planta ubicada en Lehmann, 13 km de Rafaela–.

En cambio, a los trabajadores de la planta principal de Rafaela resolvimos, por ahora, adelantarles las vacaciones“, asegura un portavoz de la compañía.

Otras de las razones que también habrían influído en esa decisión, es el nivel de stock que tiene la compañía.

Una situación que también padecen los clientes de la firma. “No podíamos seguir fabricando válvulas sin tener demanda”, agrega finalmente el vocero.

Con una fabricación anual de casi 20 millones de piezas, y un crecimiento sostenido hasta el año pasado de casi el 15%, Basso exporta más del 80% de su producción, principalmente a EE.UU y Europa.

DE MAHLE EN PEOR.

El caso de Basso es otro síntoma de la crisis del sector automotriz y se suma a las dificultades de la autopartista Mahle para encontrar nuevo dueño.

Cuando todo hacía suponer que Ramiro Vasena, presidente de Europarts, se haría cargo finalmente de la fábrica de Rosario, la decisión del Banco Nación de negarle un préstamo de $ 40 millones al empresario argentino daría por tierra el acuerdo que contaba hasta con el beneplácito del Gobierno nacional y todo volvería a fojas cero. Es decir, a la situación que se vivió el 24 de abril cuando los dueños de la metalúrgica alemana decidieron bajar las persianas.

Según la evaluación de la entidad bancaria, Vasena no contaría con la capacidad de repago necesaria para hacer frente a un préstamo de esta magnitud. Mahle y el titular de la autopartista con sede en Brasil habían llegado a un acuerdo para que el empresario siguiera fabricando aros de pistón en la planta de Rosario. En este sentido, el titular de Europarts se había compremetido ante los responsables de la alemana a desembolsar u$s 1,2 millones en efectivo.

Además del crédito del Nación, Vasena también había solicitado otro de $ 15 millones al BICE.

Fuente: Fortuna (20/06/09)