El día después de la declaración de la bancarrota, se conoció que General Motors intentará una estrategia de ventas rápidas para intentar salir a flote. La primera marca de la que se desprendería sería de Hummer, cuyo traspaso ya se habría confirmado a una firma china, según la prensa estadounidense.

Según The New York Times, la empresa china Sichuan Tenghong Heavy Industrial Machinery habría adquirido la marca de todoterrenos. En un comunicado, GM anunció que había llegado a un acuerdo provisional aunque sin identificar al comprador. En la firma también revelaron que hay posibles compradores para las marcas Saturn y Saab.

A su vez, la justicia estadounidense autorizó ayer a GM a continuar con la producción de vehículos, y aprobó la inyección de 15.000 millones de dólares que recibirá la compañía de parte del Tesoro de los Estados Unidos, y de los gobiernos de Canadá y Ontario.

Pero no todas son malas noticias en la industria automotriz de los Estados Unidos. Tras más de medio año de pérdidas, Ford, Toyota y hasta la propia GM, los tres principales fabricantes en norteamérica, informaron que sus ventas de mayo, aunque aún muy por debajo a las de hace un año, mejoraron de forma significativa respecto de abril.

Fuente: La Prensa (03/06/09)