La automotriz General Motors anunció ayer, tras su pedido de concurso preventivo, que firmó un preacuerdo para vender su marca Hummer a la china Sichuan Tengzhong Heavy Industrial Machinery. Desde Sichuan aseguraron que están en negociaciones avanzadas para quedarse con la marca de los gigantescos vehículos de origen militar, pero dijo que los términos del acuerdo, que sería cerrado en el tercer trimestre, no serán revelados aún. De concretarse la transacción, será la primera venta de una marca de GM a una firma china.

Los proveedores de autos y las automotrices de China salieron a comprar activos del sector automotor estadounidense, incluso los de la quebrada Chrysler, pero hasta el momento no lograron acuerdos definitivos.

La posible compradora debería enfrentar la presión adicional de políticos o del mayor sindicato de GM si es que también pretende comprar las fábricas en los Estados Unidos. El presidente del sindicato Trabajadores Automotores Unidos (UAW, por su sigla en inglés), Ron Gettelfinger, había dicho hace poco que no apoyará que una firma china compre Chrysler, por lo que se espera que tenga la misma posición para el caso GM.

En la planta de Shreveport, 800 empleados que trabajan en un sólo turno en el ensamblado de los modelos Hummer H3 y H3T dijeron sentir «alivio» porque se dice que el comprador mantendrá la línea en actividad, aunque no dijo cuánto tiempo.

La automotriz esperaba que Hummer aportara más de u$s 500 millones cuando la puso a la venta en junio de 2008, pero según aseguraron ayer banqueros, la firma ahora podría obtener sólo u$s 100 millones en efectivo además de otros compromisos.

A su vez, GM reveló haber recibido muestras de interés de dieciséis empresas por su marca Saturn, y que sigue negociando con tres oferentes por su unidad sueca Saab, en un intento por emerger «más liviano» del concurso preventivo. Así, General Motors espera tener un balance de efectivo «muy saludable» cuando salga de ese proceso en los próximos tres meses, según explicó Ray Young, responsable financiero de la firma.

Desde fines del año pasado el fabricante de automóviles se había mantenido a flote gracias a una ayuda financiera de emergencia del Gobierno por u$s 19.400 millones. Pero el lunes pasado pidió protección contra sus acreedores con la idea de dividir a la firma en dos. La nueva compañía tendrá los mejores activos -incluyendo los de México y Brasil- y la antigua será liquidada bajo protección de la Justicia. La parte rentable de GM será controlada en un 60% por el Gobierno y no cotizará en los mercados al menos hasta 2010, según informó Young.

En mayo, las ventas de la empresa bajaron un 29,6% en comparación con el mismo mes del año pasado en el mercado estadounidense a 191.875 vehículos, y pese a la fuerte contracción el fabricante aclaró que éste fue su mejor mes en lo que va de 2009.

A su vez, GM -que en 2008 gastó u$s 50.000 millones para comprar componentes a más de 11.000 empresas en los Estados Unidos- planea reducir para 2011 el número de proveedores directos de los 1.400 que tiene en la actualidad a 1.100.

Fuente: Ambito Financiero (03/06/09)