La automotriz alemana Opel recibió ayer los primeros 300 millones de euros (427 millones de dólares) de los 1.500 millones (2.100 millones de dólares) que el Estado alemán se comprometió a otorgar, hasta que se concrete la venta de la subsidiaria europea de General Motors a la austrocanadiense Magna.

A diferencia de lo anunciado días atrás, el fabricante de componentes Magna no necesitará inyectar dinero, informó ayer el ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, según difundió la agencia de noticias DPA.

En la madrugada del sábado, el gobierno alemán acordó un plan de rescate para la subsidiaria europea de General Motors, que prevé inyecciones de capital y garantías estatales para el consorcio que se hará cargo de la empresa, integrado por el productor de autopartes Magna, el banco ruso Sberbank y la automotriz rusa Gaz.

En la noche del domingo y poco antes de que General Motors se declarase en concurso de acreedores, se firmó el contrato de creación de una empresa fiduciaria con todos los activos de las subsidiarias europeas. La primera partida fue transferida de un fondo creado por el estatal Banco para la Reconstrucción (KfW), y los bancos de los estados federados en los que están asentadas las cuatro plantas de Opel en Alemania.

Fuente: BAE (03/06/09)