Líderes sindicales instaron ayer al gobierno británico a hacer más por salvaguardar los 5000 puestos de trabajo en plantas de la automotriz Vauxhall, otra subsidiaria europea de GM, después del anuncio del acuerdo para rescatar a Opel.

“Parece que hemos quedado al margen” dijo Derek Simpson, secretario general conjunto del sindicato Unite. “Las plantas alemanas literalmente garantizaron la seguridad, supuestamente gracias a la participación del gobierno alemán y los miles de millones de euros que parecen estar poniendo. Pero eso causa preocupación en todas las demás plantas.”

Fuente: La Nación (01/06/09)