Inició esta semana la cuenta regresiva para la automotriz estadunidense General Motors Company que luego de recibir en marzo pasado apoyo financiero del gobierno de Estados Unidos, tiene hasta el próximo primero de junio para presentar su plan de reestructura, donde aún no se descarta la bancarrota.

Mientras algunos analistas del sector automotriz opinan que la bancarrota para GM es prácticamente un hecho, hay quienes manifiestan que ese es un escenario medianamente probable y que aún existe la posibilidad de que se amplíe el rescate institucional para la automotriz, debido a su cobertura de mercado.

Para Juan Manuel Gordillo, director general de la consultoría Global Mind, GM enfrenta ante su cuenta regresiva “un escenario crítico en cuanto a su capacidad de pago. No hay condiciones favorables ni de corto, ni de mediano plazo que podrían apostar a que los compromisos o una restructuración fuese eficiente, en todo caso va a tener que reestructurar a un costo muy alto su deuda y por tanto la perspectivas de quiebra son medianamente posibles”.

El especialista, en entrevista con Notimex, aseguró que sin embargo un segundo escenario para la compañía automotriz con más de 100 años en el mercado mundial es un segundo rescate por parte de las instituciones gubernamentales.

Eso es lo que la empresa ha venido pidiendo, que el gobierno de Estados Unidos tenga una partida adicional para todas las armadoras, porque dijo que aunque la quiebra es una salida, “no es el escenario deseable”, ya que ello afecta a toda la cadena productiva que de los 72 grandes rubros de la economía, la cadena automotriz impacta por lo menos en las tres cuartas partes. Por lo tanto, “una situación de tal naturaleza no es deseable para una empresa tan grande del sector automotriz”.

El directivo comentó que el rescate otorgado en marzo pasado, definitivamente, no funcionó porque la magnitud del apoyo fue limitado comparado con las necesidades de la compañía, por lo que cabría la posibilidad de que la empresa recibiera un apoyo adicional, debido a su cobertura de mercado.

Dijo que el escenario más recomendable en este caso para GM, sería la emisión de deuda para el refinanciamiento, que es lo que han estado buscando hasta el momento, aunque aclaró que en este caso la viabilidad es corta, pues por lo menos en los siguientes 12 meses no se vislumbra una recuperación total del mercado.

En su momento, la empresa estadunidense Chrysler que también recibió apoyo financiero del gobierno estadunidense, optó por la bancarrota en días pasados. Sin embargo, no se puede hablar de una perspectiva igual para el caso de General Motors.

“General Motors definitivamente tiene muchas más posibilidades de no acogerse a la bancarrota” por su cobertura de mercado, mucho más amplia que la que tiene su competidor. Por su parte, el director del Centro de Desarrollo de la Industria Automotriz en México (CEDIAM), Armando Bravo, destacó que el anuncio del viernes pasado sobre el acuerdo de la empresa con el sindicato automotriz estadunidense minimiza la posibilidad de la bancarrota.

“Este anuncio en particular le permitió a GM liberar mucha presión y pone nuevamente las cosas de tal forma que pudiera suceder que no llegue a la bancarrota”.

Sin embargo, dijo que hay otros signos como el hecho de que pareciera que General Motors repite muchas de las acciones que Chrysler hizo durante su periodo de reestructura bajo la bancarrota.

El especialista dijo que lo que en este momento puede suceder bajo una circunstancia con o sin bancarrota ya se están llevando a cabo medidas de ajuste y de limpieza, van a reducir gastos donde se debe, en particular en el compromiso con el sindicato, van a ser más competitivos, incluso migrarán producción hacia otros países, particularmente a México. “Todo con el propósito de consolidar y hacer más con menos”.

Explicó que el hecho de que se declare la bancarrota es sólo un artilugio legal en Estados Unidos que protege a la empresa del pago a los acreedores, a fin de que se reorganicen y salgan fortalecidos, lo que significa tomar medidas de saneamiento como las que toma en este momento.

Sin embargo, ambos especialistas coinciden en que la bancarrota es prácticamente inminente cuando ya es imposible llegar a acuerdos fuera de la Corte. Y General Motors Company mostró su capacidad para hacerlo, la semana pasada al llegar a un acuerdo con el sindicato automotriz en la Unión Americana, lo que dio la esperanza en que muchos arreglos se puedan hacer por fuera de la Corte.

Fuente: La Crónica de Hoy (México) (25/05/09)