Luego del fracaso del jueves, las partes se reúnen mañana: El traspaso de los empleados y el precio final, ejes de la disputa. Habría un crédito oficial para comprar maquinaria. El Gobierno amenaza con copiar el caso Aerolíneas Argentinas.

Las negociaciones entre los dueños de la autopartista Mahle y Taranto para concretar la venta de la compañía se complicaron la semana pasada, cuando los alemanes se mostraron inflexibles a la hora de discutir el número final de la operación. Los empresarios se reunirán nuevamente mañana para intentar acercar posiciones, pero el Gobierno no descarta amenazar con la expropiación para apurar los trámites y cumplir con los plazos inicialmente estipulados, que proponían tener el conflicto resuelto antes del 1º de junio.

Fuentes cercanas a la empresa nacional indicaron que estaba previsto el cierre del negocio entre el jueves y viernes pasados, pero en el último encuentro las partes volvieron a distanciarse. Los dueños de la planta, que permanece tomada por los 500 empleados, se resisten a indemnizar a todos los trabajadores y quieren negociar un precio mayor si queda incluida en la venta la marca Perfect Circle, de aros de pistón. Junto a Mahle, son los dos nombres con los cuales la firma alemana comercializa sus productos en la Argentina, pero la primera marca quedaría afuera de la operación.

En la negociación todavía no se resolvió:

Trabajadores: los 500 empleados que quedarían sin empleo es uno de los puntos de mayor conflicto. Los alemanes quieren vender la compañía junto con el plantel de personal para evitar el pago de las indemnizaciones correspondientes, mientras Taranto, con el aval del Gobierno, buscan que se hagan cargo de eso. Los trabajadores, sin embargo, no se quedarían sin empleo.

La marca: La compañía nacional, productora de juntas, tiene especial interés en mantener la denominación Perfect Circle con que Mahle comercializa los aros de pistón y los alemanes también quieren venderla, pero, en este punto, no hay acuerdo sobre el precio.

Financiamiento: Es uno de los puntos más avanzados, ya que la negociación es entre Taranto y el Gobierno. Como la gestión de Cristina Fernández tiene un fuerte interés en que se concrete la venta, ofreció a Norberto Taranto la posibilidad de obtener un crédito del banco Bice o del Nación para invertir en maquinaria. Los fondos para la compra de la empresa serían propios, dijeron las fuentes cercanas a la firma.

Enojo oficial

Que las negociaciones se hayan empantanado ante la mayor dureza de los alemanes generó un profundo malestar en el Gobierno, que está siguiendo muy de cerca cada una de las reuniones. Las fuentes consultadas manifestaron que si en el encuentro de mañana no se perciben gestos de flexibilización por parte de los vendedores, las autoridades acudirán a su clásica estrategia de presión. Una de las posibilidades es que saquen a relucir el caso de Aerolíneas Argentinas, que fue expropiada el año pasado. Sin embargo, el Gobierno quiere evitar que se llegue a esa instancia para no tener conflictos diplomáticos, ahora, con Alemania.

Taranto no es la única firma interesada en adquirir Mahle. Otros grupos mantuvieron encuentros con los representantes de la firma en la Argentina, pero ninguno llegó a las instancias de la empresa de juntas.

Fuente: Cronista (25/05/09)