El Consejo de Estado de China (Ejecutivo) aprobó hoy multiplicar por cinco la partida de subsidios a los conductores chinos que vendan su automóvil viejo y lo cambien por uno nuevo, una de las medidas lanzadas por Pekín para estimular el consumo y paliar los efectos de la crisis económica en el país.

En la reunión del Gabinete, presidida por el primer ministro Wen Jiabao y de la que informó la agencia oficial Xinhua, se decidió aumentar esta partida de los mil millones de yuanes (146 millones de dólares) iniciales a 5 mil millones (730 millones de dólares).

Además, se destinará una nueva por valor de 2 mil millones de yuanes (293 millones de dólares) para crear un “plan renove” de electrodomésticos.

Los subsidios, que se dirigen especialmente a los consumidores rurales, también buscan mejoras medioambientales, ya que las ayudas también se darán a conductores que vendan automóviles que no cumplan los estándares de emisiones establecidos en años recientes.

Los consumidores recibirán subsidios equivalentes a un 10 por ciento de los precios del producto que adquieran, ayuda aplicable en la renovación de automóviles, televisores, refrigeradores, lavadoras, ordenadores y aparatos de aire acondicionado.

La crisis económica ha producido en China una caída de las exportaciones que durante dos décadas han sido uno de los principales motores de su crecimiento, por la caída de la demanda de sus principales clientes (Japón, Estados Unidos y la Unión Europea).

Pekín intenta paliar la situación estimulando el consumo interno, un objetivo que ya se había marcado en años anteriores para no depender tanto de las economías externas pero que con la crisis mundial se ha acelerado.

En abril, las ventas al por menor en China aumentaron 14.8 por ciento con respecto al mismo mes del año pasado, alcanzando los 136 mil 800 millones de dólares.

Sólo en el mes pasado, se vendieron en el país asiático 1.15 millones de vehículos, un 25 por ciento más que en abril de 2008.

Fuente: Protal Automotriz.com (19/05/09)