Fiat S.p.A. y Chrysler LLC anunciaron la firma de acuerdos para la creación de una alianza estratégica global. Esta alianza se compone de dos aspectos: Fiat proveerá a Chrysler derechos relativos sobre diferentes plataformas, tecnologías, y modelos, inclusive servicios de managment, cooperación y asistencia en las principales áreas de actividad de Chrysler, como las compras y la distribución a nivel internacional; y Fiat recibirá una cuota del capital de Chrysler.

“Esta sociedad transforma a Chrysler en una nueva compañía con una riqueza en ventajas estratégicas”, dijo Bob Nardelli, Presidente y CEO de Chrysler LLC. “Nos permitirá servir mejor a nuestros clientes y concesionarios con una línea de producto más amplia, más competitiva y amigable con el medio ambiente a través de vehículos de alta calidad en su eficiencia en el consumo de combustible. Los beneficios de esta nueva compañía incluyen acceso a productos que complementan nuestro portafolio actual, cooperación tecnológica y una más fuerte distribución a nivel mundial”.

El directivo aseguró que la nueva compañía “producirá y apoyará vehículos de calidad con las marcas de Jeep, Dodge y Chrysler, así como partes de la marca Mo-par. Los empleados de Chrysler serán empleados de la nueva compañía. Los concesionarios Chrysler permanecerán abiertos para servir a nuestros clientes”. “Todas las garantías de los vehículos serán respetadas sin interrupción y los consumidores podrán continuar comprando nuestros vehículos con total confianza”, explicó Nardelli.

EL CEO DE FIAT.

“Esta operación -comentó el CEO del Grupo Fiat, Sergio Marchionne- representa una solución constructiva e importante a los problemas que desde algunos últimos años afecta no sólo a Chrysler sino a la industria automotriz mundial en su totalidad”.

La alianza permitirá unir la tecnología de Fiat, que está entre las más innovativas y avanzadas del mundo, sus plataformas y sus motores para autos chicos y medianos, además de su extensa red de distribución en América Latina y Europa con el gran patrimonio de Chrysler, que tiene una fuerte presencia en América del Norte.

El directivo de la empresa italiana consideró que todo esto dará origen a una nueva y fuerte casa automotriz que ayudará a preservar los puestos de trabajo y una industria manufacturera de vital importancia para las economías de Estados Unidos y Canadá.

Recuerda Marchionne que “desde que iniciáramos las negociaciones con Chrysler casi un año atrás, nuestro objetivo siempre fue el de valorizar las fortalezas de ambas empresas para obtener los volúmenes, la eficiencia y la reducción de costos necesarios para crear dos constructores más fuertes, en grado de competir de manera más eficaz a escala global”.

Reconoce el directivo que el trabajo recién comienza. “Junto a nuestros nuevos socios de Chrysler trabajaremos para valorizar el enorme potencial de esta alianza y para reintroducir en el mercado norteamericano algunas de nuestras marcas más famosas, incluyendo Alfa Romeo y el 500”.

Este acuerdo está necesariamente sujeto a los procedimientos legales estadounidenses que durarán algunas semanas. Mientras tanto Chrysler se preparará para retornar en el corto plazo a ser un constructor confiable y competitivo. El modelo que ha Fiat en los últimos años, posiblemente sea adoptado para escribir un nuevo capítulo de la historia de Chrysler.

Marchionne comenta “creo que la operación recién alcanzada, representa para Fiat y para toda la industria italiana un momento histórico. Es un importante paso adelante en el empeño de gestar nuevas y sólidas bases para el futuro”. Y con satisfacción dice

“Es un día de gran satisfacción para todas las mujeres y los hombres de Fiat. El hecho que el know-how de nuestra empresa haya sido apreciado por parte de los más altos niveles del gobierno norteamericano y del canadiense -a quienes quiero agradecer en nombre de todo el managment de nuestro Grupo- es para todos nosotros un fuerte estímulo para el trabajo que nos compete”.

Finaliza comentando “estamos seguros que de esta alianza saldrá una Fiat más fuerte y más internacional, con mayor capacidad de competir en los mercados de todo el mundo”.

LA OPERACIÓN.

La operación se efectivizará con la cesión acelerada de sustancialmente todos los bienes de Chrysler a una NewCo (nueva compañía) en base a determinadas previsiones de la ley de quiebras norteamericana (US Bankruptcy Code). A continuación de un intenso período de consultas con el Departamento del Tesoro estadounidense y con todas las otras partes interesadas, inclusive el Gobierno canadiense, la United Auto Workers (UAW) y la Canadian Auto Workers (CAW), Chrysler eligió esta opción como la más eficaz para la reestructuración de la deuda. En consecuencia, Chrysler requerirá al Tribunal de quiebras de Nueva York la aprobación de la venta de los activos de Chrysler a la NewCo. En caso de aprobación de la operación por parte del Tribunal y subordinada a la aprobación de la autoridad regulatoria, las partes estarán en condiciones de completar la operación en el tiempo más breve posible.

En espera de dichas aprobaciones, Chrysler, en su formato actual, continuará a desarrollar su actividad y el Departamento del Tesoro estadounidense y el Gobierno canadiense concederán a la sociedad financiamiento con el fin de permitir cumplir con sus obligaciones con el personal y de hacer frente a las necesidades operativas.

Desde comienzos de mayo, Chrysler podrá beneficiar de nuevos acuerdos de financiamiento a la red estipulada con GMAC, la que proveerá financiamiento a los clientes finales.

Al momento del cierre de la operación, la NewCo asumirá la razón social de Chrysler y será propietaria de sustancialmente todos los bienes de Chrysler con la exclusión de determinadas deudas y otros pasivos.

Al cierre, la NewCo asignará a Fiat una cuota equivalente al 20 por ciento del capital y de los derechos de voto, al neto de los efectos computados, y Fiat estipulará los acuerdos industriales con Chrysler.

Paralelamente, la Voluntary Employee Benefit Association (VERA), al momento del “closing”, recibirá una participación del 55%, al neto de los efectos acordados. Tal participación será administrada por el Departamento del Tesoro estadounidense.

El Departamento del Tesoro estadounidense y el Gobierno canadiense poseerán conjuntamente el remanente del 10% del capital, al neto de los efectos computados.

La nueva Chrysler será gestionada por un consejo de administración integrado por nueve miembros: tres directores nombrados por Fiat, uno de los cuales deberá satisfacer el criterio de independencia establecido por las regulaciones de la New York Stock Exchange. VEBA y el Gobierno de Canadá tendrán el derecho de designar un director cada uno. Ini-cialmente, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos contará con el derecho de nombrar cuatro directores (tres de los cuales deberán ser independientes).

Fiat tendrá el derecho de recibir hasta un 15% adicional del capital.Esta participación ulterior será atribuida en tres tramos del 5% cada una, suborindada al logro de los objetivos preestablecidos y en particular: la obtención de la aprobación reglamentaria para la producción de la familia de motores FIRE en Estados Unidos; al cumplimiento de target de ventas de vehículos Chrysler fuera del área del NAFTA, y la obtención de la aprobación reglamentaria para la producción de un modelo Chrysler basado en la tecnología de Fiat.

Una vez obtenido este 15% adicional, Fiat podrá designar a otro director en el consejo de administración de Chrysler.

Además, Fiat tendrá la opción de adquirir un ulterior 16% (ejercitable a partir del 1° de enero de 2013 al 30 de junio de 2016). La participación de Fiat no podrá superar el 49% hasta tanto no sea reembolsada la totalidad el préstamo concedido por el Tesoro norteamericano.

LA CONTRIBUCIÓN DE FIAT.

Fiat proveerá a Chrysler tecnología de punta y otros recursos. La contribución de Fiat consistirá en: licencias que permitirán a Chrysler utilizar todas las plataformas automobilísticas de Fiat Group Automobiles (sujeto a cualquier condición restrictiva entre Fiat y terceros) para la producción de vehículos Chrysler en el NAFTA; licencias que permitirán a Chrysler hacer uso de otras determinadas tecnologías claves de Fiat, como aquellas relativas a motores; la prestación de servicios de management que permitan a Chrysler beneficiarse con la experiencia de Fiat en la reestructuración de la actividad industrial y operativa; participación en los programas de compras y contrataciones de Fiat; distribución de los vehículos de Chrysler fuera del área del NAFTA, en particular proveyendo a Chrysler el acceso a la red comercial de Fiat en países donde la presencia de Chrysler actualmente es limitada.

La alianza, elemento clave del Plan de Integración de Chrysler, reforzará la continuidad a largo plazo de Chrysler con acceso a plataformas competitivas para vehículos de bajo consumo, motores y componentes que serán producidos en los establecimientos de Chrysler.

La alianza también permitirá a Fiat Group y Chrysler tener beneficios de las respectivas redes comerciales e industriales y de sus proveedores globales. La alianza no prevé para Fiat ningún desembolso de dinero a Chrysler ni compromisos de financiar Chrysler en el futuro.

Fuente: BAE (11/05/09)