El Gobierno alemán admitió que Fiat es la mejor colocada en la puja por Opel, un día después de imponer una lista de 14 condiciones esenciales a cumplir por los interesados a hacerse con la filial de General Motors en Europa.

El destino de Opel no lo decidirá General Motors, sino una lista de condiciones presentadas el lunes por el Gobierno alemán. La opción es de lo más sencilla: los interesados que cumplan dichas condiciones tendrán el visto bueno del Gobierno de Angela Merkel -y su respaldo financiero- para hacerse con la automovilística. Y en esa particular tarea ha ganado ventaja aquella que ya era la favorita para vencer la puja por la representación europea de General Motors: la italiana Fiat.

El consejero delegado de Fiat, Sergio Marchionne, confirmó el martes en entrevista al diario de referencia alemán Bild la intención de la compañía italiana de cumplir las catorce condiciones que deberá satisfacer el futuro propietario de Opel, entre las que destaca una en particular: el mantenimiento de la sede de la empresa en Alemania.

El listado, elaborado por el vicecanciller Frank-Walter Steinmeier y avanzado por la edición online del Financial Times, incluye condiciones que hacen alusión a aspectos como el domicilio fiscal de la empresa, el futuro de las fábricas de Opel en Alemania, la solidez del plan financiero para la compañía o el nivel de aceptación de la propuesta por parte de la plantilla.

La definición de las condiciones de compra de Opel puede suponer un paso decisivo para la definición del futuro de la filial europea de General Motors. Según Félix Probst, un portavoz del ministro de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, Fiat es la favorita, ya que su plan es el “más detallado que cualesquiera” que el Gobierno ha visto.

La propuesta de la firma italiana promete mantener la división Opel y al menos tres de las cuatro fábricas en Alemania, algo que Sergio Marchionne, aseguró a Bild. “No queremos cerrar ni una sola de las plantas en Alemania. Necesito esas plantas en el futuro para fabricar suficientes automóviles. Pero naturalmente tendremos que reducir las plantillas. Eso no podrá cambiarlo nadie”, admitió Marchionne, añadiendo que las plantas alemanas de Opel deben ser más eficientes.

“Opel nunca podrá ganar dinero con su actual tamaño y si no se gana dinero no se puede sobrevivir”, explicó el principal rostro de la compañía italiana, mientras aseguraba que en tres años devolvería los posibles avales del estado para Opel. La propuesta italiana requiere la aportación de financiación por un importe de entre 5.000 y 7.000 millones de euros por parte de los gobiernos de países europeos en los que Opel tiene presencia industrial, lo que supone prácticamente el doble de los 3.300 millones de euros que, según los cálculos de General Motors Euro-pe, necesita su filial para subsistir.

“Nuestro plan es serio”, garantizó el consejero delegado de Fiat. Y el plan de la automovilística italiana es “formar un auténtico consorcio automovilístico europeo de éxito en todo el mundo: la sección automovilística de Fiat se fusionaría con Opel y Chrysler. “Así nos convertiríamos en el segundo grupo mundial tras Toyota”, añadió.

El comité de empresa de Opel contra Fiat.

El ambicioso proyecto de Fiat ha disparado la alarma en la sede de Opel en Alemania. El presidente del comité de empresa de la firma, Maus Franz, garantizó que los planes para constituir un gran consorcio automovilístico mundial con Opel y Chrysler podrían suponer la pérdida de entre 9.000 y 10.000 puestos de trabajo en Europa.

Además, Franz contradijo las declaraciones de Marchionne, desvelando que en una reunión celebrada el lunes el consejero delegado de Fiat no descartó el cierre de la planta de motores de Kaiserslautern, así como el posible cierre de otras plantas de producción de Fiat y Opel en Reino Unido e Italia.

Pese a las preocupaciones de los trabajadores, el desenlace del negocio parece estar cada día más cerca, ya que el ministro alemán de Economía no ha descartado que la decisión del consorcio de General Motors sobre el futuro de Opel sea definitiva este mismo mes de mayo si Magna no presenta en breve su propuesta detallada de compra.

Magna está en la puja, pero cada vez menos.

En el camino para hacerse con Opel, Fiat parece no tener rival. Entre los otros interesados en comprar una participación mayori-taria en la automovilística alemana, están fondos soberanos de Abu Dhabi y Singapur, tres fondos de inversión privados y Magna, éste último el mejor colocado.

El consorcio austríaco-canadiense figura en la puja, pero cada vez menos. El proprio Gobierno alemán a ha presionado a Magna, que cuenta como aliado con la firma rusa Gaz, propiedad del magnate Oleg Deripask, para que presente una propuesta más detallada para la compra de la mayoría del capital de Opel. También Sergio Marchionne ha expresado su desconfianza respecto a una decisión favorable a Magna. “Me mostraría sorprendido si el Gobierno alemán aceptase esa opción, ya que dicho consorcio pretende adquirir el fabricante europeo con ayuda rusa”.

Fuente: BAE (07/05/09)