Mientras concesionarios aseguran que Chrysler estaría al borde del colapso, un grupo de acreedores de la automotriz objetaron ayer los planes de la firma para acelerar la venta de la mayor parte de sus activos.

Chrysler, que se encuentra en pleno proceso de venta de sus mejores activos a una nueva empresa de la que será socia la italiana Fiat, pasó ayer su tercer día en la corte de bancarrotas.

En tanto, representantes sindicales de las operaciones europeas de Opel, filial de General Motors codiciada por Fiat, previeron una pérdida de 10.000 empleos si la marca se fusiona con automotriz italiana.

El grupo de acreedores de Chrysler reclamó en documentos presentados a la corte ayer que los ingresos procedentes de la venta de la firma estarían “destinados a evitar y no a alentar ofertas competitivas”. En base a esto, los tenedores de deuda pidieron a la corte que rechace la venta tal como está estructurada o que solicite un cambio sustancial.

Pese a que el líder sindical de Opel, Klaus Franz, estimó ayer que el plan de Fiat para combinar sus negocios con los de General Motors Europe y Chrysler podría costar hasta 10.000 empleos en Europa, el consejero delegado de la compañía italiana, Sergio Marchionne, aseguró, en una entrevista con un diario alemán, que en caso de que Fiat compre Opel, se mantendrán abiertas las plantas alemanas de esta última firma.

En tanto, el proveedor de partes de autos canadiense Magna International manifestó el lunes su interés por comprar una participación minoritaria en Opel.

Por su parte, el sindicato de Trabajadores Automotores Unidos de Estados Unidos pidió al Gobierno estadounidense que rechace el último plan de reestructuración de GM, que tiene plazo hasta el 1 de junio para presentar al Gobierno su propuesta, debido a que recortaría empleos en fábricas de EE.UU. y allanaría el camino a más importaciones desde México, Corea del Sur y China.

Fuente: BAE (06/05/09)