Durante la era dorada de los todoterrenos, la planta de camiones de Ford en Michigan generaba hasta US$ 3700 millones al año en ganancias. La automotriz se dispone a anunciar hoy que la planta se dedicará a la producción del nuevo modelo del Ford Focus, un auto compacto que en Estados Unidos no ha generado ni un centavo en sus ocho años de existencia.

Ganar dinero con un Ford Focus en Estados Unidos requerirá grandes cambios en su ensamblaje y equipamiento. Según una estimación, las pérdidas de una versión previa del Focus llegaron a los US$ 1000 millones al año. Ahora, sin embargo, la automotriz estadounidense cree contar con una nueva fórmula para transformar esos números rojos en ganancias.

Ford, por ejemplo, fabricará el mismo modelo en EE.UU., Asia y Europa, lo que le permite aprovechar economías de escala. La producción del Focus en la Argentina también podría trasladarse a la misma plataforma, que será lanzada en 2010.

Un nuevo acuerdo con el sindicato reducirá los costos laborales y, mediante la producción de una versión totalmente eléctrica del Focus, la automotriz espera mejorar la reputación de sus vehículos.

Los precios de la gasolina son un factor importante en este planteamiento. Las ventas del Focus y otros autos pequeños han ido escalando en EE.UU. de la mano del alza del combustible. “Necesitamos una mayor certeza de precios en el mercado”, dice Bill Ford Jr., presidente ejecutivo del directorio. El directivo quiere que se implemente un impuesto sobre la gasolina para estabilizar las fluctuaciones de precios.

“En EE.UU., nos habíamos concentrado claramente en nuestras camionetas y todoterrenos más grandes y fabricamos muchos autos pequeños, pero sin una estrategia consistente”, dijo el presidente ejecutivo de Ford, Alan Mulally, en una entrevista. “Todos llegamos a la conclusión de que necesitábamos incrementar nuestros esfuerzos en ese negocio porque queremos servir a nuestros clientes de EE.UU. que quieren autos más pequeños”, aseveró.

Mulally insiste que, como resultado de la producción global y los esperados ahorros de producción acordados, el Focus será rentable en EE.UU. desde el momento en que empiece a fabricarse, a partir del año entrante.

En el centro de la transformación de la planta de Michigan está una operación de ensamblaje flexible que permitirá que varios modelos sean fabricados en la misma fábrica. Desde 2006, la prioridad de Ford ha sido el desarrollo de plataformas globales.

La automotriz todavía debe ultimar los detalles de un acuerdo con el sindicato United Auto Workers (UAW) para lograr los recortes de costos necesarios. Ahora está en negociaciones con el sindicato para modificar las normas laborales con el fin de que la planta pueda operar más como las de Toyota Motor Corp., reconocidas por su eficiencia.

Las grandes automotrices estadounidenses, Ford, General Motors Corp. y Chrysler LLC, enfrentan una tarea titánica: generar ganancias de los autos pequeños en vez de los camiones y los todoterrenos. Se acostumbraron a recibir una ganancia promedio de US$ 7000 por todoterreno o camioneta y nula por los autos pequeños. Los estadounidenses también se han mostrado reacios a comprar modelos más pequeños de Ford, GM y Chrysler debido a que la reputación de sus competidores japoneses es muy superior en este segmento.”Siempre podían justificar la falta de rentabilidad porque ganaban tanto dinero con las camionetas y todoterrenos”, dice Rebecca Lindland, directora de investigación automovilística para América del Norte y del Sur de IHS Global Insight.

Una parte integral de la nueva fórmula de Ford radica en aprovechar su alcance global para producir autos pequeños en casi cualquier parte del mundo que comparten la misma arquitectura. La compañía también desarrollará distintos modelos a partir de las plataformas comunes.

Con el tiempo, la arquitectura básica del nuevo Focus servirá como plataforma para producir más de dos millones de vehículos al año en todo el mundo, incluyendo modelos derivados.

Antes, el Focus que se fabricaba en EE.UU. apenas se parecía a su primo europeo. Y los costos de producción eran enormes. Un Ford Focus cuesta unos US$ 17.000 en EE.UU., pero puede alcanzar los US$ 30.000 por un modelo totalmente equipado en Alemania, según John Wolkonowicz, analista de IHS Global Insight.

Un asunto clave para los nuevos modelos será el costo. Ford tendrá que subir el precio promedio para generar ganancias en EE.UU. Mulally confía en que los nuevos modelos de Ford permitirán fijar precios más altos a medida que los consumidores estadounidenses empiecen a considerar sus autos pequeños a la par que los de sus competidores.

Cuando lo lanzó en 2000, Ford esperaba que el Focus atrajera a la juventud urbana, pero según fuentes dentro de la compañía, su campaña publicitaria molestó a gran parte de su base de clientes. En Europa, los primeros modelos carecían de muchas funciones adicionales para reducir el precio, resultando en un vehículo menos atractivo.

Los altos incentivos y las ventas al por mayor a compradores comerciales y gubernamentales se tradujeron en precios de reventa bajos y una peor reputación entre los consumidores.

En los últimos años Ford limitó la producción para minimizar las pérdidas. Incluso llegó a explorar la idea de trasladar la producción del Focus a México durante las negociaciones con el sindicato hace dos años.

Sin embargo, la suerte del Focus ha mejorado recientemente. En 2008, a medida que los precios de la gasolina empezaban a rozar los US$ 4 por galón en EE.UU. (en torno a US$ 1 por litro), la demanda del Focus experimentó un ascenso histórico. El desempeño financiero de la marca también mejoró después de que Ford actualizara su versión más económica con un sistema de entretenimiento avanzado, por US$ 300, llamado Sync, con el que logró conquistar a la generación joven.

Ford gastará US$ 550 millones y recaudará unos US$ 160 millones en incentivos tributarios para adaptar la planta de Michigan. El nuevo modelo también se podría ensamblar en la planta de Ford en Kentucky. La empresa no ha anunciado dónde se fabricará el Focus en Europa o Asia.

Para finales de 2012, Ford lanzará seis nuevos modelos en el mercado estadounidense, en función de sus proyecciones de crecimiento del mercado automovilístico.

Fuente: La Nación (06/05/09)